
Al tratarse del primer nombre propio que confirma el líder del partido, muchos dirigentes interpretaron que González Pons será el nuevo secretario general -en sustitución de Ángel Acebes, que esta semana anunció que no repetirá cargo-, o, cuando menos, portavoz de la organización.
En un nuevo y pertinaz intento de mantener el clima de suspense sobre su equipo, Rajoy usó su habitual cripticismo al formular el anuncio, hasta el punto de que algunos de los asistentes al mitin tardaron en reaccionar hasta lograr desentrañar el significado. «Muchos me van a ayudar desde aquí, desde donde están, yendo de vez en cuando, y algún otro estará sentado por allí ayudándome», empezó a explicar, dirigiéndose a González Pons, sentado en primera fila del mitin.
También aludió al PP de la Comunidad Valenciana. La alcaldesa de Valencia, Rita Barbera, y el líder autonómico, Francisco Camps, constituyen un apoyo estratégico a su candidatura para la reelección al frente del PP. Apuntó que los populares valencianos le prestarán su apoyo «no sólo en este congreso sino a lo largo de los próximo meses y años». Y fue entonces cuando anunció que algunos estarán «muy cerca de mí trabajando en Madrid, como el amigo Esteban».
Fuentes del PP valenciano aseguraron que el parlamentario fue informado de su nombramiento con anterioridad pero el presidente del PP tampoco le dio detalles sobre el cargo que ocupará en el nuevo organigrama. Será el próximo lunes cuando se conozca la distribución del poder en la dirección nacional, según la ponencia de estatutos que se aprobará en el congreso de junio. La estructura de la dirección estará incluida en el documento que presentarán a los medios de comunicación los ponentes Alberto Núñez Feijóo, Rosa Estarás y Alfonso Mañueco.
Momento escogido
Mariano Rajoy escogió el momento para hacer público este anuncio. El líder del PP llenó el Teatro Serrano de Gandía, por lo que fueron muchos los que siguieron el encuentro desde el exterior gracias a unas pantallas gigantes instaladas en plena calle.
Rajoy no sólo concitó los aplausos de los asistentes, sino también los elogios de los líderes populares valencianos. Barberá reconoció los momentos por los que pasa el PP, «no muy amables y difíciles», pero mostró todo su apoyo al actual presidente del partido, del que dijo admirar su «libertad». Por su parte, Camps reiteró su respaldo a Rajoy y manifestó su convicción de que «no hay otro camino para el futuro del PP y de España, que sea el gran presidente del PP».
Fuera de la clave interna, Rajoy aprovechó su comparecencia pública para arremeter de nuevo contra el Gobierno socialista, de quien criticó la «división» entre españoles que, dijo, genera, por cuestiones como la economía, el agua y la financiación autonómica.
Según el líder de los populares, los verdaderos intereses de los ciudadanos pasan por la economía, la inmigración y la justicia, por lo que instó a José Luis Rodríguez Zapatero a que deje a un lado asuntos secundarios como «los laicismos, las libertades religiosas, Ibarretxe o el aborto».







