'GTA IV' es una maravilla tecnológica y un triunfo de la industria. El peligro de que sea lo que 'Cleopatra' a la 20th Century Fox (o lo que 'E.T.' a la Atari del 'crash' de los videojuegos en 1983), un agujero al que se arrojaron millones y millones de dólares, parece conjurado por unas ventas vivas desde el primer día y la comunidad de intereses de Rockstar con Microsoft y Sony, que han encontrado el juego capaz de reanimar la guerra de las consolas.
Más concretamente, Microsoft ha sellado un acuerdo con Rockstar para recibir en exclusiva contenido extra por descarga. A Sony, por su parte, le ayudará a liquidar su 'stock' anticuado de PS3 de 40 Gb y mandos Sixaxis... que colocará en el mercado europeo.
¿Qué hay de malo en ello? Bueno, lo de las PS3 viejas es bastante malo de por sí. Y el contenido por descarga para Xbox 360 será previo pago, claro. La guerra de las consolas seguirá empatada. El mercado será plagado por una nueva generación de clones, que intentarán repetir la receta del éxito enterrando millones en desarrollos equivocados. Comprarán a los periodistas (me pregunto si tienen mi número) para recibir puntuaciones elevadas en las reseñas. La industria caerá en el descrédito y, con él, las ventas. Este ciclo se repite desde hace veinticinco años.







