
-Creo que ha viajado mucho.
-He estado cuatro años fuera. Primero me fui a París. Luego a Londres. Allí hice una campaña de L'Oréal para unos tintes de rubia. El otro día desfilé para esa firma, peinada por el vitoriano Oscar G, y lo estaba recordando. En realidad, desde que me marché de España, en 2003, hasta el año pasado he vivido por todo el mundo.
-¿Huía de algo?
-No, no. Todo ha sido por trabajo. En Australia estuve tres meses. Y otros tantos en Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Más tarde, me instalé en los Estados Unidos. Empecé en Miami y luego ya di el salto a Nueva York. Esa ciudad me enamoró. Estuve viviendo allí seis meses, encantadísima. Lo que pasa es que yo soy bastante familiar y Lanzarote quedaba muy lejos.
-Con tanto viaje, casi ha perdido su acento canario.
-De hecho, yo soy canaria sólo de adopción. Mi madre es inglesa, mi padre era andaluz y yo nací en Gerona. El ser totalmente bilingüe me ha ayudado muchísimo. Lo mío es muy curioso. Cuando hablo inglés, mi acento se va adaptando al país en el que estoy. Hasta mi madre me lo dice.
-¿Y qué hacía en todos esos países: editoriales, pasarela...?
-Soy una chica muy de publicidad. Hice muchos anuncios de televisión.
-¿En Australia?
-No. En Grecia, Turquía, España... Y sobre todo, mucha fotografía de publicidad. He sido imagen de cosméticos, de ropa vaquera, de perfumes, de todo.
-¿Y ahora dónde vive?
-En Madrid desde el año pasado.
-Eso le permitirá tener una vida sentimental estable.
-Sí, de momento, muy estable.
-¿Le conocemos a él?
-No. Mi pareja actual no pertenece a este mundo de la fama y prefiero no involucrarle.
-El resto de sus novios sí fueron famosos.
-Soy una chica de relaciones duraderas. Y eso que es difícil cuando viajas tanto y vives en este mundo que es tan superficial y hay tantos altibajos. Para mí, mantener una relación estable ha sido como un pilar y un apoyo constante. Siempre he necesitado tener a alguien a mi lado que me apoye.
-Rompió hace poco con su anterior novio...
-Sí, con Mister Mundo. Rompimos antes de Navidad. Lo hablamos y llegamos a la conclusión de que lo mejor era seguir caminos separados, siendo siempre muy buenos amigos porque nos respetamos muchísimo, nos queremos y tenemos una bonita amistad. Pero cada uno por su lado.
-¿No tenían la misma forma de ver la vida?
-No sé. Simplemente, cuando empiezas una relación la coges con muchísimas ganas y luego se trata de mantenerla. Nosotros vimos que llegados a un punto aquello no seguía, y que simplemente era mejor dejarlo. La verdad es que no le puedo echar la culpa a nada. Han sido un cúmulo de pequeñas cosas. Pero en realidad sólo estuvimos tres meses juntos. Mi pareja más larga fue cuando salí elegida Miss España. Entonces estuve tres años con un chico de Canarias. Y luego he tenido varias relaciones de más de un año.
-¿No le gusta estar sola?
-No sé si es que no me gusta estar sola o que, por casualidad, he encontrado a las personas adecuadas en el momento en el que necesitaba compañía. Pero la verdad es que desde que empecé a tener novios hasta ahora he estado muy poco tiempo sola. Creo que no me gusta estar soltera. Prefiero sentirme apoyada y querida.
En la Universidad
-¿Ha vuelto a España pensando en formar una familia?
-No, no. Para nada. Yo, aunque tenga ya 26 años, todavía me considero muy joven para eso. Además, con mi novio actual estamos empezando.
-¿Cómo se plantea la vida?
-Empecé en la Universidad este año. Estoy estudiando Publicidad y Relaciones Públicas. Siempre he querido tener una carrera universitaria, pero con tanto viaje y tanto trabajo nunca he podido. Ahora quiero acabarla. Aunque no llegue a ejercerla, sé que la tengo y eso me hace sentirme más segura. Pero mientras pueda seguiré como modelo porque me encanta. También me gustaría retomar mi faceta de presentadora.
-Se crió en Lanzarote. ¿No se ahoga en la meseta?
-Cada fin de semana que tengo libre intento ir a Canarias a ver a mi madre y a disfrutar de la playa y del mar. Por suerte tengo un trabajo flexible que incluso a veces me lleva a islas extraordinarias. He estado en las Seychelles, en Mauricio, en Tailandia... El mar no lo echo tanto de menos. Quizá sí el calor de la gente canaria.
-Se habrá sentido sola en las antípodas.
-Empecé a trabajar con 15 años. Al principio se te hace muy duro. Pero es cuestión de adaptarse y yo creo que soy una persona que me adapto a cualquier situación, a cualquier momento, y eso ha sido un plus. Soy muy tolerante y hago que las personas de mi alrededor se sientan cómodas. Intento no crear ningún conflicto. Por eso nunca me he sentido sola del todo, siempre he tenido a alguien a mi lado.
-Suena muy tranquila y equilibrada.
-Lo soy. Creo que eso me lo ha dado el haber crecido en Canarias, que es una zona libre de estrés.







