Los hechos tuvieron lugar minutos antes de las ocho de la mañana del pasado viernes en la carretera BI-737, a la altura del cruce de Larrondo, en el término municipal de Loiu. Dos turismos chocaron y quedaron cruzados en la vía. El accidente provocó importantes retenciones, por lo que varios conductores llamaron a la Ertzaintza para que acudieran a regular el tráfico. Asimismo, los testigos del siniestro informaron a los agentes de que los ocupantes de uno de los turismos implicados en la colisión, una pareja con un bebé, habían salido del vehículo y se habían dado a la fuga.
Cuando llegaron al punto en que había tenido lugar el accidente, la Ertzaintza comprobó que el coche abandonado «tenía hecho el puente» y había sido sustraído horas antes en la localidad vizcaína de Gordexola, según informaron ayer fuentes del Departamento vasco de Interior. Tras inspeccionar los alrededores, las patrullas desplazadas a la zona localizaron a la pareja fugada en un polígono industrial cercano.
Allí les detuvieron acusados de haber robado el vehículo. Al conductor, de 16 años, le imputaron también un delito «contra la seguridad del tráfico» por conducir sin licencia y bajo la influencia de sustancias estupefacientes, ya que dio positivo en el test de drogas al que fue sometido por los policías.
A cargo de su abuela
Los agentes solicitaron asistencia sanitaria para atender a los tres implicados en el siniestro, ya que el bebé, hijo de la joven, presentaba «un traumatismo en la cara» y los dos arrestados sufrían «diversas contusiones» por todo el cuerpo, según precisaron fuentes de la Ertzaintza. Poco después, la pareja fue puesta a disposición judicial y el bebé quedó al cuidado de su abuela materna.





