
TEDEÓN
BERCEO
Cada uno ha buscado caminos diferentes para el éxito. Saúl Ubis, entrenador de los de Navarrete, explica que «desde el principio trabajamos mucho la estrategia», una de sus bazas esta liga. Futbolísticamente hablando, «partimos de una defensa segura para a partir de ahí salir con velocidad y buscar espacios arriba», letales en el contragolpe.
El técnico verdinegro reconoce que «el irregular estado de nuestro campo me ha obligado a hacer dos equipos cada semana, uno para jugar en casa y otro fuera. De hecho, en el San Miguel hemos encontrado más problemas cuando los equipos venían a cerrarse y nosotros teníamos que llevar la iniciativa». Todo lo contrario «a lo que nos ha ocurrido a domicilio, donde hemos estado más cómodos y más seguros».
Su homólogo en el Berceo ha sido fiel a sus principios: «Hemos intentado presionar la salida del balón, hacer transiciones defensa ataque rápidas, manteniendo el orden y basándonos en una buena preparación física». Comenta que «a mis jugadores les decía que trabajábamos para ganar los partidos en la última media hora».
Si para los de La Isla, según palabras de Santamaría, «volver a Tercera es dejar al club donde tiene que estar, por estructura y por historia», para los de San Miguel es un ascenso histórico, ya que debutarán en Tercera: «Tal y como se han ido poniendo las cosas durante la temporada, el pueblo se ha volcado y ha habido mucha ilusión», indica Ubis.
La planificación de ambas plantillas también ha sido determinante para colmar las pretensiones iniciales. El Tedeón partía con la intención «de mejorar el sexto puesto de hace un año. ¿Ascender? Era una posibilidad, pero no nos obsesionamos. Lo que pasa es que desde el principio hemos estado en los primeros puestos gracias a un buen comienzo de liga y hubiera sido una lástima haber fallado en los últimos partidos después del trabajo que llevamos haciendo».
Bloques con retoques
Ubis destaca que «esta temporada experimentamos una mejoría individual de los jugadores. El bloque estaba hecho y lo único que se intentó fue dar amplitud a la plantilla, que en caso de lesiones o sanciones el nivel del equipo no bajara. Se ha conseguido y ha sido fundamental para mantener la regularidad durante tantos meses».
Por su parte, Santamaría -es su segundo ascenso a Tercera tras el logrado hace unos años con el Villegas y un nuevo éxito personal después de dejar el año pasado a la selección cadete de La Rioja en el quinto puesto- reconoce las dificultades para obtener el ascenso: «Las lesiones no han podido con nosotros, menos mal».
Continuaciones en vilo
El objetivo inicial era subir de categoría: «He mantenido parte del bloque, pero contaba con una serie de vicios que he tratado de pulir. Fui añadiendo jugadores, he contado con varios juveniles y hemos tenido una base de veinte futbolistas entrenando todos los días». Por eso, admite que «los que menos han jugado han sido fundamentales porque ellos le han dado la competitividad necesaria al resto». Va un poco más allá cuando describe que «en Regional no gana el equipo que mejor juega, sino el que mejor sabe competir en determinados campos. No es fácil ir a algunos pueblos».
Ahora resta por saber si los dos técnicos seguirán al frente del equipo la próxima temporada. Saúl Ubis insiste en que «por mí no hay problema Es cuestión de hablarlo, pero está claro que mi intención, si sigo, es hacer un equipo competitivo y tener opciones hasta la última jornada de salvarnos. Con eso me conformo».
Mientras que Santamaría, por su parte, que aún no sabe si continuará al frente de los 'verdes', añade que «hay que ser ambicioso dentro de unas pretensiones. Si llevo este equipo, me gustaría que fuese el mejor de los que no cobran y eso siempre es difícil en esta Tercera».





