
BARRIOLA 22 - PATXI RUIZ 7
El saque se convirtió en una pesadilla para el representante de Asegarce. Diez tantos dejó de restar el derrotado. Seis de ellos carecían de esa etiqueta que los técnicos califican de irrestables. Dos los falló al ir a interceptarlos de aire en una posición forzada. Y los otros dos restantes sí que llevaban mucha dinamita, velocidad y dirección para poder poner la pelota a buen en el frontis. Excesivas concesiones.
En la pelota la fe, como en la vida misma, mueve montañas. Al de Leitza le sobra convencimiento. Tiene una veta competitiva extraordinaria. Confianza en sí mismo. Capacidad de sufrimiento. Una afición singular, que viene demostrándolo desde su debut hace 10 años en el profesionalismo, un valor tremendo y autosuficiencia para jugársela cuando la ocasión la pintan calva. En resumen, un pelotari fino, elegante y ganador.
Por las antípodas deambula el bueno de Patxi Ruiz. Está donde está, es decir en tierra de nadie, por su falta de fe y ambición. Lleva años intentando subir hacia la cúspide y siempre se queda a mitad de camino. No termina de romper. No se juega el tipo y le falta ese espíritu, en otras palabras, el morir matando de todo guerrillero que se precie.
Partió por delante Abel Barriola, 4-0. Con un voleón al txoko, que fue muy aplaudido por el respetable, y un derechazo cruzado a la pared izquierda, acortó distancias el estellés. Se intercambiaron unas buenas tandas de pelotazos y se entreabrió la compuerta de la esperanza. «Podemos asistir a un buen espectáculo», adelantó desde las gradas un pelotazale.
Sus previsiones se precipitaron por el desfiladero del olvido. El de Leitza puso en marcha su particular apisonadora y pasó por encima de su rival con un parcial de 14 tantos (18-2) que dejó la eliminatoria carente de interés. El único debate existente en el recinto de la villa armera era ¿cuántos tantos hará el de Asegarce?
Muy pronto se despejó la incógnita. Fueron cuatro más (22-6) con los que se puso el punto y final a unos cuartos de final infumables. La estadística que registró el encuentro es el fiel reflejo de la falta de igualdad que imperó entre ambos contendientes. Con 166 pelotazos y 43 minutos de juego total terminó el debate.
Barriola, candidato
Las semifinales del Manomanista están servidas. El próximo fin de semana, los navarros Bengoetxea VI y Olaizola I se enfrentará en el Labrit. Barriola y González se verán las caras en un escenario sin determinar. Lo que si ha quedado claro es que Abel es uno de los máximos candidatos a ganar el título.





