
ARMAS OFENSIVAS
En última instancia será la situación del mercado, tradicionalmente escaso de perlas a estas alturas de temporada, la que acabará por condicionar la decisión azulgrana. El plazo para fichar expira a las ocho de la tarde del próximo miércoles y la amenaza del Pamesa se hace cada vez más palpable. Ahora, los únicos exteriores completamente sanos en el Baskonia son Pablo Prigioni, Sergi Vidal y Pete Mickeal. Un dique con demasiadas brechas como para contener el empuje de cualquier rival. Y en vista de la 'evolución' de las dolencias de Simas Jasaitis, casi mejor no construir demasiados castillos en el aire.
Para colmo, el valenciano es un plantel que, bajo las órdenes de Fotis Katsikaris, prima la solidez defensiva y un ataque escorado hacia sus hombres de perímetro. Sus principales vías de anotación se sitúan en zonas alejadas de la canasta. Dos datos ilustran esta querencia; el Pamesa es el equipo que más intentos triples (25) ejecuta por partido en la ACB. Por otra parte, ninguno de sus cuatro pívots -Milojevic, Garcés, Miralles y Barac- alcanza los diez puntos anotados por choque. En el capítulo materializador hay dos nombres propios a tener muy en cuenta: el base Shammond Williams y el escolta Rubén Douglas. Ambos son las principales amenazas ofensivas del cuadro levantino. Ocupan justo las posiciones que han quedado cojas en el Baskonia tras las lesiones de Planinic y Rakocevic.
Un base ejecutor y un 'dos' anotador. Lo que le falta al equipo de Spahija hace que la pareja formada por Shammond Williams y Rubén Douglas redoble su peligro. Durante la fase regular, el timonel de Nueva York y el exterior panameño han sumado 29 de los 79 puntos anotados de promedio por partido en su equipo. Su liderazgo en el conjunto taronja queda más que contrastado y todos en Valencia apuntan a sus virtudes como decisivas para poder superar al Baskonia en los cuartos de final y romper el maleficio histórico que les persigue en cada enfrentamiento con los vitorianos en los 'play off'.
Desafío a la lógica
En esta ocasión, el Pamesa engorda su confianza en elevar su capacidad de competir en los momentos críticos a costa de los contratiempos físicos que azotan al equipo azulgrana. Y no parece este TAU capaz de desafíos a la lógica.
Las lesiones de 'Rako' y Planinic rompen además una trayectoria de arranques tranquilos de 'play off'. En las tres últimas temporadas, el equipo baskonista había iniciado las series por el título con su plantilla al completo, sin problemas físicos de última hora ni incorporaciones 'relámpago' para tapar agujeros. Otra cosa es lo que luego aconteciera en el desarrollo de las eliminatorias, donde el TAU ha vivido una buena ración de disgustos y contratiempos fatídicos. Calderón hubo de operarse de apendicitis en plenos cuartos contra el Gran Canaria en la campaña 2004-05. En la temporada siguiente, a Prigioni le atacó un citomegalovirus que le dejó fuera durante gran parte de los 'play off'. Ahora, el TAU ya acredita una cuota notable de desgracias. Y aún no han arrancado las series.
c.p.arrilucea@diario-elcorreo.com





