
LAS NOVEDADES
LAS NOVEDADES
Primero, hacia 1998, se anunció que la segunda planta del mercado, vacía desde hace años, albergaría tiendas de moda, ocio y 'delicatessen' (es decir, alternativas a los 'fast food', cafés temáticos tipo 'Jamaica', firmas de moda infantil o tiendas de discos). La iniciativa fracasó. Luego se planteó instalar un supermercado, que complementara la oferta existente, y una ludoteca para fomentar el consumo en familia. También fracasó. Donde dije digo, digo Diego. Los comerciantes, que inicialmente apoyaban el supermercado, de repente se opusieron porque ninguna empresa quería instalar una ludoteca, «requisito indispensable para ellos». Años después se instaló una ciberteca con ocho ordenadores en la planta baja, con entrada por la calle El Peso, y un cajero automático. No hubo más modernizaciones, ni se aprovecharon los más de 1.300 metros cuadrados de esta planta.
Unos años más tarde, en 2004, los comerciantes se decantaron por la creación de un centro cultural con ludoteca, sala de exposiciones, zona de muestra y venta de productos artesanales... Luego se presentó un anteproyecto de reforma que contemplaba un restaurante institucional y un ambigú, sala de exposiciones, ludoteca y cafetería entre otros. Pero todo se quedó en agua de borrajas.
Fue finalmente el año pasado, con la exposición 'La Rioja Tierra Abierta', cuando la segunda planta del mercado comenzó a tener actividad. Se habilitaron varias salas: una de restauración, un taller de cocina, una sala de exposiciones y otra de cata de vinos. Pero una vez más, en septiembre, al terminar la muestra, la planta se volvió a cerrar.
Buenas noticias
Ahora sí. Los comerciantes del Mercado de San Blas están de enhorabuena. El Ayuntamiento de Logroño estudia colocar escaleras mecánicas para comunicar las diferentes plantas, poco accesibles, y mejorar la movilidad. El recorrido de las escaleras terminará en la segunda planta, donde ahora sí que se plantea instalar un supermercado. De hecho, tal y como asegura el concejal de Comercio, Carmelo Cabezón, ya hay varias empresas interesadas. Lo único que plantean es la mala movilidad del centro. Por eso, ahora toca ponerse a planear qué superficie, cuándo y de qué manera llegará, ya que el edificio, por sus características técnicas también tiene sus limitaciones.Y ahora los comerciantes sí que están dispuestos a acoger la propuesta. Opinan que «cualquier cosa que se haga es buena».
Las previsiones municipales apuntan a que dentro de nada podrán verse carros de la compra por la legendaria plaza pero, por si no prospera finalmente la propuesta, Cabezón plantea otras propuestas. «Todo con tal de dinamizar el Mercado de San Blas», que no debe quedarse en el olvido. En ese caso, serían proyectos que no están relacionados con la gastronomía y podrían ser comercios orientados a la cultura, el ocio o el deporte. A todo esto se unen las obras que se acometen actualmente. Unos 169.000 euros que se reparten en cambio de puertas y cambio de cancelas -el frío hizo que los comerciantes vendiesen durante un tiempo con mantas- y reemplazar la cubierta del edificio.






