
De este modo, la cuadrilla quiso dar a conocer que «tras nueve años con una peña, porque en mi carné pone Gurrutxurtus- La Pajilla, ellos nos han echado y lo han permitido, cuando sólo son 22 componentes. No tiene ni charanga ni desfila, sólo quedan para comer el lunes en San Juan. No se puede permitir eso», explicó Carmen Rey, presidenta del colectivo perjudicado.
Pero cualquier sombra tiene su luz y en este momento la han encontrado en Los Siempre Alegres, un grupo que nada tiene que ver con ellos ni en edad, ni en actividades pero que les han tendido la mano sin dudarlo un momento para que hoy, en el monte, todos tengan un techo bajo el que reponer fuerzas.
«Nos hemos tenido que buscar la vida y sólo nos cabe dar las gracias a los que nos han acogido, que se han portado muy bien con nosotros. Nos hemos juntado jóvenes y mayores y estoy convencida de que haremos buena fusión», reconoció.
De momento, este será el día «de prueba, después Dios dirá. Seguro que mañana -por hoy- que estaremos muertos, serán ellos los que nos animen».
Experimental
Algo que será posible gracias a la solidaridad de Los Siempre Alegres, una cuadrilla de jubilados y pensionistas, a los que cuando les pidieron el favor, no dudaron en hacer un hueco, de momento temporal, a La Pajilla en su caseta.
«Un favor se le hace a cualquiera. Después, tendremos que hablar despacio de la posibilidad de fusionarse», explicó Vicente Gómez de Cadiñanos, quien a priori no lo ve del todo claro. «Unirse a jóvenes, siendo nosotros todos mayores, puede hacer que no sea fácil congeniarse».
Y es que su mayor preocupación es que la fusión de ambas suponga la desaparición de la cuadrilla de jubilados. «No me gustaría que eso pasara», zanjó.





