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Un desprendimiento de rocas cierra un carril de la autopista A-8
El corrimiento se produjo en un talud existente en la curva de Bedua, en sentido Bilbao y causó retenciones
13.05.08 -

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Un desprendimiento de rocas obligó ayer a cerrar los dos carriles del sentido Bilbao de la autopista la altura de Zumaia. El corrimiento no alcanzó a ningún vehículo, por lo que no hubo daños personales. El suceso generó colas kilométricas que llegaron hasta Orio. La autopista habilitó uno de los carriles en dirección a Donostia y se dio paso en ambos sentidos. Presumiblemente, el tráfico se mantendrá cerrado varios días e incluso no se descarta que sean semanas.
El suceso tuvo lugar sobre las cinco y media de la madrugada, en el kilómetro 47 de la autopista, en la curva más cerrada existente en de todo trazado entre Donostia y Bilbao, conocida como Bedua, a menos de un kilómetro de la salida a Zumaia-Zestoa. En circunstancias que están siendo investigadas por técnicos de Bidegi y un equipo de geólogos, alrededor de cuatro mil metros cúbicos de roca, de idénticas características a las del 'flysch' se desprendieron del talud, desde unos diez metros de altura.
La práctica totalidad de las piedras cayeron sobre una cuneta, de mayor profundidad que las habituales, -técnicamente denominada cunetón- diseñada expresamente para recoger la incesante caída de pequeñas piedras -chinas- que se produce como consecuencia de la erosión, ya sea por la acción del viento, la lluvia u otras inclemencias meteorológicas. La cuneta evitó que las rocas llegaran hasta el firme de la autopista, si bien fue inevitable que algunas unidades terminaran deslizándose sobre el asfalto. Dada la hora en la que se produjo el suceso, la autopista registraba una baja densidad de tráfico, por lo que el corrimiento no alcanzó a ningún vehículo.
El desprendimiento no fue descubierto hasta el amanecer. Con las luces del día, el personal de mantenimiento de la carretera se percató de lo sucedido. Tras una primera inspección ocular, los responsables de la vía detectaron nuevos desprendimientos y decidieron interrumpir la circulación ante el riesgo de que se produjera un deslizamiento de mayor envergadura, con consecuencia más graves.
El cierre de la carretera se hizo efectivo a las ocho y veinte de la mañana. La densidad circulatoria existente en ese momento hizo que no tardaran en formarse retenciones. Con el paso de las horas, la cola de vehículos fue en aumento y sobrepasó el peaje de Zarautz e incluso llegó hasta el término municipal de Orio.
Colapso
El colapso fue de tales proporciones que la Ertzaintza se vio en la necesidad de desviar el tráfico desde Zarautz por la carretera N-634, en la que también se formaron retenciones, principalmente al paso de los vehículos por los cascos urbanos de Zarautz, Getaria y Zumaia. A las diez y media de la mañana se habilitó un carril del sentido a Donostia por el que se dio paso en ambas direcciones, con lo que las retenciones comenzaron a remitir paulatinamente.
Al lugar del suceso se desplazaron el diputado de Infraestructuras Viarias, Eneko Goia, y el director de Bidegi, Borja Jauregi.
Bidegi ha abierto una investigación para determinar las circunstancias en las que se produjo el suceso. Aunque ayer se especuló con que el deslizamiento pudo tener su origen en las precipitaciones registradas a lo largo de las últimas semanas, fuentes oficiales indicaron que en tanto los geólogos no realicen un estudio sobre la zona no será posible establecer las causas.
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