La Audiencia Nacional abrió ayer una segunda causa penal contra la alcaldesa de Hernani, Marian Beitialarrangoitia, de ANV, por un delito de enaltecimiento de ETA, que está sancionado con penas de uno a dos años de cárcel. El juez Fernando Grande-Marlaska considera que la primer edil pudo incurrir en este delito por negarse a cambiar el nombre de una calle del pueblo dedicada a un etarra. Por este motivo, y en contra del criterio de la Fiscalía, acordó admitir a trámite la querella presentada por Dignidad y Justicia y citó a declarar a la alcaldesa como imputada el próximo 2 de junio.
Beitialarrangoitia tiene abierta desde enero pasado otra causa por enaltecimiento de ETA en el Juzgado Central 1. Las diligencias investigan si la alcaldesa cometió el delito cuando el 12 de enero pasado, en un acto público en Pamplona, pidió «un chaparrón de aplausos, lo más caluroso posible», para Igor Portu y Martín Sarasola, dos de los etarras acusados de volar la T-4.
En homenaje a 'Pana'
La causa abierta por Grande-Marlaska investiga la existencia de una calle de Hernani a nombre del etarra José Aristimuño, 'Pana', condenado por el asesinato del comandante Jesús Velasco. Los demandantes enviaron en diciembre pasado un requerimiento a la alcaldesa para que retirara ambos nombres.
Grande-Marlaska indica en su auto que no sólo podría considerarse delito dar el nombre de un etarra a una calle, hecho que ocurrió hace años y por otra corporación, sino también «mantener dicha resolución» pese a recibir la reclamación ciudadana.
La decisión del juez es contraria a las otros dos jueces de la Audiencia Nacional, que han archivado querellas similares contra otros alcaldes vascos. La Fiscalía también considera que en estos casos no hay delito y que no cabe más que impugnar los acuerdos por la vía contencioso administrativa.