La asociación de Comerciantes del Casco Viejo bilbaíno
estudia la posibilidad de crear una sala de lactancia
dirigida a las familias que se acercan a las Siete
Calles a pasear y a hacer sus compras. La agrupación
presentará una propuesta ante la junta a finales de este
mes con el objetivo de poner en marcha esta iniciativa
antes de que acabe el año.
«Ver a una madre dando el pecho a su hijo en la calle es
algo de lo más natural que hay, pero todavía existe
gente a la que le llama la atención e incluso le
molesta. El objetivo de esta iniciativa es buscar la
comodidad de las madres», manifestó el director gerente
de la asociación, Jon Aldeiturriaga. Habilitar un
servicio de estas características no requiere de
demasiado espacio.
No es fácil encontrar un lugar que reúna las condiciones
idóneas para ofrecer un servicio de estas
características. El portavoz de la asociación señaló el
centro cívico de la Bolsa como posible emplazamiento. La
sala estaría distribuida a modo de «espacio relax para
bebés», por lo que contaría con sillones de lactancia,
cambiadores, calienta biberones e incluso potitos y
pañales gratuitos. «Para estas últimas cuestiones
primero tenemos que hablar con nuestros socios
farmacéuticos. No hay que olvidar, sin embargo, que
también se trata de una estrategia de marketing», apuntó
el director gerente del grupo.
Esta actuación tiene una ventaja añadida: no exige una
alta inversión. El centro comercial Zubiarte dispone ya
de una sala de lactancia, y comerciantes de Teruel, por
ejemplo, han puesto en marcha una iniciativa similar en
su casco urbano por un coste que no supera los 3.000
euros.
Descartadas las cámaras
Los comerciantes bilbaínos empezaron a valorar la
creación de este espacio tras la celebración del Foro
Ágora, el primer Congreso Europeo de Comercio y Ciudad,
que tuvo lugar la pasada semana en Málaga y en el que se
expusieron distintas líneas de trabajo para impulsar el
sector.
Además de la sala de lactancia, la ciudad anfitriona
resaltó un proyecto de instalación de cámaras de
videovigilancia que los comerciantes de esta localidad
andaluza están poniendo en marcha con el objetivo de
evitar robos en establecimientos. Aldeiturriaga, también
vicepresidente de la Asociación Española para la
Gerencia de Centros Urbanos, señaló en este sentido que
«en el Casco Viejo se ha descartado por completo esta
medida» al considerar que es «innecesaria».
Las más de 700 personas que participaron en el congreso
celebrado en Málaga, al que también asistieron
representantes de Bilbao Dendak y el Ayuntamiento de la
villa vizcaína, abogaron por una mayor implicación de
las administraciones autonómicas y locales en la
elaboración de planes para el fomento de la actividad en
las áreas urbanas, así como para la modernización de las
pequeñas y medianas empresas, de manera que se garantice
su competitividad. Asimismo se planteó la necesidad de
aplicar estrategias de marketing para propiciar la
adhesión de colectivos que hasta el momento están al
margen de los procesos de revitalización, tales como
asociaciones vecinales o culturales.
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