
(De i a d): el presidente de Israel, Shimon Peres, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush y el primer ministro israelí, Eduh Olmert, en el aeropuerto de Tel Aviv. /AP
Los palestinos exigenen la frontera poder volver a su patria
Unos 1.500 refugiados palestinos se han manifestado junto a la frontera líbano-israelí para exigir su derecho a regresar a su patria. Los manifestantes, encabezados por el representante de la OLP en el Líbano, Sultan Abul Aynan, han intentado hablar con algunos de sus familiares del otro lado de la frontera.
"Regresaremos en conformidad a la resolución 194" se podía leer en una pancarta que enarbolaban, en alusión a la decisión de la ONU que estipula el regreso de los palestinos a su patria.
Los manifestantes iban ataviados con el "kufieh" (pañuelo palestino) y llevaban una gran llave en alusión a las casas que dejaron en Palestina, cuando huyeron durante la guerra árabe-israelí de 1948 que desembocó en la creación del estado de Israel.
La mayoría de los alrededor de 400.000 refugiados palestinos que viven en el Líbano abandonaron sus hogares durante esta guerra, denominada por los árabes como la "Nakba" (la desgracia).
Un cohete provoca catorce heridos en un centro comercial israelí
Catorce personas han resultado heridas, tres de ellas de extrema gravedad, al impactar un cohete del tipo Grad disparado desde Gaza contra un centro comercial de la ciudad de Ashkelón, informa el Canal 1 de la televisión pública israelí.
De los heridos entre los que se cuentan una madre y su hijo, dos sufren lesiones moderadas y otros nueve de carácter leve. Los heridos más graves, entre los que figura un niño de corta edad, han sido trasladados al hospital Barzilai de esa ciudad israelí, situada a una decena de kilómetros de Gaza.
La Yihad Islámica ha asumido la autoría del ataque, a través de mensajes sms remitidos a periodistas en Gaza, que se produce el día de la llegada a Israel del presidente de EEUU, George W. Bush, para asistir en una conferencia internacional convocada por el jefe de Estado israelí, Simón Peres, con motivo del sesenta aniversario del Estado judío.
Laura Bush ejerce de primera dama
El presidente estadounidense, George W. Bush, ha llegado a Oriente Próximo para celebrar el 60 aniversario del Estado de Israel y tratar de fortalecer los
esfuerzos de paz que se vieron complicados por un
escándalo de corrupción que salpica al primer ministro israelí, Ehud Olmert. Bush, de quien dudan pueda asegurar un
acuerdo entre Israel y los palestinos antes de dejar la Casa Blanca en enero, planea mantener conversaciones con líderes israelíes y realizar un discurso ante el Parlamento durante sus tres días de visita.
Nada más bajarse del avión, en el aeropuerto de Tel Aviv, el presidente estadounidense ha comparado a Estados Unidos e Israel por sus duros comienzos: "Nuestras dos naciones enfrentaron grandes desafíos cuando fueron fundadas. Y nuestras dos naciones han confiado en los mismos principios para ayudarlas a ser exitosas. Nosotros construimos fuertes democracias para proteger la libertad dada por un todopoderoso Dios".
"Consideramos Tierra Santa como un lugar muy especial y considerados al pueblo israelí como amigos cercanos, shalom", saludaba Bush a su homólogo israelí. El presidente estadounidense y la primera dama Laura Bush han sido recibidos por un sonriente Olmert junto a su esposa Aliza y el presidente israelí, Simon Peres. Con un "bienvenido al nuevo Israel, con 3.000 años de edad y yendo hacia los 60" les ha saludado Peres citando raíces bíblicas y agradeciendo a Bush el estar "a nuestro lado en las soleadas mañanas y en el tiempo tormentoso".
"Entendimientos" con Palestina
Anoche, durante la inauguraión de los actos, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha desvelado ante decenas de líderes mundiales que ha alcanzado "entendimientos y elementos de acuerdo" con los palestinos "en cuestiones importantes" del diálogo de paz, aunque reconoce que en otras subsisten discrepancias: "Es la intención del Gobierno (israelí) llegar a un acuerdo de paz con los palestinos (...) porque puede que mañana ya no sea posible".
Olmert no ha concretado fechas para la paz pero sí que espera "alcanzar con los palestinos un acuerdo de aplicación gradual y de acuerdo a la Hoja de Ruta", el plan de paz que guía las actuales negociaciones. El dirigente israelí ha aprovechado para hacer esta declaración la presencia de decenas de líderes de los ámbitos político, económico y social en el acto central de la conferencia iniciada en Jerusalén con motivo del 60 aniversario de la creación del Estado de Israel.
"Si no fuera por Hamás, ya existiría el Estado palestino"
Olmert, inmerso desde la pasada semana en una
investigación por un presunto delito de corrupción, ha acudido sonriente a una serie de actos de celebración e incluso ha bromeado con algunos de los asistentes.
Por su parte, Peres ha asegurado con semblante serio en su intervención que "si no fuera por Hamás, ya existiría el Estado palestino" y que el "fundamentalismo" que representan Irán, Hezbolá y este movimiento palestino son un obstáculo al progreso. "Si en su momento todos los involucrados hubieran aceptado la resolución (de la ONU) de partición de Palestina (de 1947) nos hubiéramos ahorrado el pasado que hemos tenido", ha afirmado el presidente y Premio Nobel de la Paz.
Peres considera asimismo que Israel tiene la "obligación" de cambiar el futuro porque "no tenemos el derecho a aplazar la paz, tan deseada por todos los pueblos". Irán también ha estado muy presente en los primeros discursos. En la inauguración de la conferencia, Peres ha contrapuesto la labor modernizadora de la ciencia al régimen de Teherán que "pertenece al pasado". "La amenaza iraní" está "trayendo destrucción sin beneficios" al Líbano y a la franja de Gaza.
Los principales líderes mundiales
Organizado por el presidente israelí, Simón Peres, este evento de tres días reúne a trece jefes de Estado y de Gobierno -entre ellos el presidente estadounidense, George W. Bush, que se incorporará mañana- y a catorce que lo fueron, como el ex presidente del Gobierno español José María Aznar. El ex 'premier' británico y actual enviado del Cuarteto de Oriente Medio, Tony Blair, y el artífice de la Perestroika, Mijail Gorbachov, también figuran entre los 3.500 asistentes a la conferencia, que analizará en 35 paneles los retos de la sociedad global y el futuro del pueblo judío y del Estado de Israel en el contexto internacional.
Por parte española han acudido el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el defensor del pueblo, Enrique Múgica Herzog. Bautizado "Afrontando el futuro", el acto acoge a Premios Nobel, destacados economistas, científicos, médicos, filósofos y cerebros de las nuevas tecnologías, en su mayoría judíos. Por los pasillos del Centro de Exposiciones y Congresos de Jerusalén han desfilado la flor y nata de la política, economía, y ciencia israelí.