El PP criticó ayer el Auditorio que proyecta el alcalde Patxi Lazcoz para la plaza Euskaltzaindia por entender que no va a satisfacer las necesidades culturales y musicales de la mayoría de los ciudadanos.
Javier Maroto, portavoz del principal grupo de la oposición, advirtió de que el futuro equipamiento «deja fuera a miles de vitorianos que lo que quieren es estar cómodos cuando van a ver una obra de teatro en las fiestas de La Blanca, asistir a grandes musicales, representaciones teatral, de ópera o danza», destacó. «Hemos estudiado con cautela las reflexiones del proyecto para la plaza de Euskaltzaindia y hemos llegado a esta conclusión».
El político popular basa su rechazo en que el edificio que proyecta el experto de sonido Toyota es propio para ciudades con mucha más población que la vitoriana, en donde también existen instalaciones complementarias para acoger otro tipo de espectáculos. «Toyota ha trabajado en proyectos importantes para París, Los Ángeles, Sapporo, Tokio o San Petersburgo. Son ciudades con una media de cinco millones de habitantes. En ellas se puede hacer un auditorio sinfónico porque, además, disponen de teatros especializados para danza u ópera. Tienen una dimensión de público capaz de atender toda la oferta», recalcó.
Necesidades
A su juicio, ha sido el propio Toyota, con su visita a Vitoria la semana pasada, «el que ha arrojado luz. Vitoria no se puede permitir un auditorio sólo para música clásica de orquesta, que será para unos pocos. Se puede dar la circunstancia, además, de que al disponer de una capacidad para 1.500 personas no tenga un consumo social rentable». Por todo ello, Maroto se pregunta «por qué queremos construirlo sólo para una cosa y dejamos fuera a los que quieren ver teatro, zarzuela o danza».
El líder municipal del PP recordó que hace cinco años todos los grupos decidieron que Vitoria debía contar con un equipamiento que atendiera las necesidades de los ciudadanos habida cuenta de las limitaciones del Teatro Principal, un edificio del siglo XIX. «Ahora resulta que lo que se proyecta no va a beneficiar a todo el mundo», insistió.