Que yo recuerde, ET hablaba continuamente de 'mi casa' pero nunca habló ni nadie le preguntó en la casa norteamericana donde fue a parar si pertenecía a alguna religión, si recibía algún tipo de catequesis, si venía de un planeta con iglesias o sin ningún dios. La niña adorable de un hogar decididamente feliz, la pequeña entonces Drew Barrymore y su protagonista hermano en la exitosa película de Spielberg, no tocaron el tema divino a lo largo del filme. Acogieron a aquel cabezón de ojos saltones y largo mágico dedo y le protegieron con sentimientos de pura humanidad inocente. Y ninguno de los pequeños amigos de E.T. sacó a colación cualquier cuestión de creencias.
La desclasificación en Reino Unido de miles de documentos sobre avistamientos de objetos voladores no identificados, los ovnis, coincide con el pronunciamiento del jefe de los astrónomos del Vaticano sobre que se puede creer en los vulgarmente conocidos como marcianos. ¿Por qué no habrían de existir los alienígenas? En los desvelados testimonios del archivo británico hay de todo y para todos los gustos y placer de los ufólogos, desde un alucinado rústico con visiones en lo nocturno del prado hasta abducidos, sin olvidar los confesados contactos carnales de muchos testimonios. No parece que sea pecado suponer que podría existir otra vida inteligente más allá de Orión, admite el astrónomo jefe de la Iglesia de Roma, que recurrió a la parábola de la oveja perdida «que el pastor sale a buscar dejando a las otras 99 en el redil».
E hilando fino con intrincada lana teológica el monseñor apunta que es posible que los extraterrestres sean otros seres inteligentes pero bienaventurados del Señor que no necesitasen redención. Estarían salvados. En otras palabras, nosotros los de la Tierra, que nos tenemos por listos, somos los irredentos. Seríamos los terrícolas los únicos pecadores de toda la pradera galáctica. En conclusión, la 'oveja perdida' podría ser el hombre mientras los hombrecillos verdes que viajan en platillos volantes por caminos siderales tendrían ya el Cielo ganado. Si fuera así, no encuentro lógico que los extraterrestres no sientan lástima de los terrestres malos y descarriados y no nos rescaten de a montón y nos lleven con ellos.