No todas las comedias para adolescentes están cortadas por el mismo patrón: las hay simpáticas ('El último beso'), escatológicas ('American Pie'), tontorronas ('Escuela de pringaos') y hasta alguna que otra obra maestra, como 'Rebeldes' y 'La ley de la calle', ambas de Coppola. 'Lío embarazoso' ('Knocked Up') incluye detalles de todas esas películas y resulta más estimulante que la mayoría de los enredos que nos llegan desde la industria del cine de Hollywood. Su argumento se centra en los rifirrafes afectivos entre un inmaduro chaval sin confianza en el futuro y una estirada chica con vocación de periodista de altos vuelos, capaz de convertirse en una especie de retrato de un sector significativo de la juventud americana -y quizás de otros ámbitos- en el momento presente.
Firmada por el máximo responsable de 'Virgen a los 40', la película de Judd Apatow incluye malévolas alusiones sobre el noviazgo y la vida en pareja, escoradas en todo instante a lo paródico y a la mala leche. Tengamos en cuenta que los dos protagonistas exhiben una vertiente 'freakie' digna del cineasta bilbaíno Álex de la Iglesia. De manera que 'Lío embarazoso' cumple con su inequívoca intención de captar la atención del espectador haciendo el menor esfuerzo posible, algo consustancial a este tipo de divertimentos y sin mantener ningún contenido más del estrictamente necesario.
Pero el convincente trabajo de los actores acaba añadiendo un sentimiento de nostalgia agridulce, de soledad compartida, presente asimismo en los frondosos diálogos, con lo cual la 'screwball comedy', la comedia loca americana, sale reforzada en este punto, algo no muy corriente en los tiempos que corren. Además, sin pretensiones fastidiosas ni otro propósito que el de la santa diversión, cada personaje es lo que parece, y basta. Al tiempo, desprende una contagiosa 'joie de vivre'.