La época de la Guerra Civil, el sufragio universal, el amor libre de los 60, el aborto, el divorcio... Estos temas, que forman parte de la historia más reciente de España, cobran importancia en la obra 'Gatas', en la que mujeres de ideologías muy diferentes bucean en el pasado y ofrecen al espectador «una visión femenina del siglo XX español». Seis personajes, por los que no pasa el tiempo, abordan acontecimientos políticos, económicos y sociales claves desde 1913 hasta 2004. 'Flashes' en el tiempo que, desde ayer y hasta mañana, se puede disfrutar en el Teatro Arriaga de Bilbao.
«Es importante saber de dónde venimos», señaló Silvia Abascal, que interpreta a una feminista pasional. Esta personalidad chocará con las del resto del reparto. Todas ellas se reúnen periódicamente en casa de una aristócrata, encarnada por Rosario Pardo, para discutir sobre los principales hechos protagonizados por la mujer. «Se juntan alrededor del té o el café. Algo muy femenino. Y pese a sus grandes diferencias consiguen charlar y seguir adelante».
El elenco se completa con Nieve de Medina, esposa de un militar y políticamente intransigente; Ana Gracia, la anarquista; Paloma Gómez, la del pueblo que sólo sabe cuidar a sus hijos, y Paloma Montero, la sirvienta. Orígenes muy distintos para estas 'gatas madrileñas' -la obra está ambientada en la capital- que son «un símbolo» porque la mujer guarda similitudes con este animal: «ronronean, son felinas y saben sacar las uñas cuando es necesario», explicó Abascal acompañada de las sonrisas de sus compañeras.
Drama y humor
Las seis actrices confesaron que este montaje es un cierto reflejo de la relación entre ellas porque proceden «de mundos muy distintos y tratan de hacer un trabajo de equipo». Pero todas ellas han pasado por el cine y la televisión -«que ahora no vive su mejor momento», aseveró Abascal- y coincidieron en la importancia del teatro. Aunque hubo sus discrepancias entre la actriz de 'La fuente amarilla' y la cómica de 'Crónicas Marcianas'. «Todos los actores tienen que empezar en el teatro o pasar alguna vez por él», afirmó Pardo, a lo que Abascal replicó: «Hay grandes actores que nunca se han subido a las tablas de un escenario». En lo que sí estuvieron de acuerdo es en la importancia de la «calidad del proyecto».
En 'Gatas', cada uno de sus personajes expone sus ideas, sus situaciones y hasta casi el final «están peleando». Pero apuestan por «una evolución y se llega a la conclusión de que cualquier conflicto tiene solución hablando», avanzó Pardo.
Con respecto a la reacción del público -llevan de gira desde enero-, aseguraron que éste se siente muy identificado con lo que ve porque son planteamientos que interesan tanto a jóvenes como a mayores. Además, hay momentos para la risa y otros más dramáticos. «¡Eso es la catarsis del teatro!», apuntó Pardo. Aunque las intérpretes no quisieron revelar más detalles de la representación porque entra en juego «el factor sorpresa». «¡Hay que venir a verla!», aconsejó De Medina.