Juanito Oiarzabal regresó ayer a Madrid e inmediatamente se dirigió a la consulta del especialista Kiko Arregi en Zaragoza para recibir un primer diagnóstico válido sobre sus congelaciones en los pies. La opinión del experto fue positiva y el montañero disipó todas las preocupaciones que le rondaban en la cabeza desde el pasado sábado, cuando hizo cumbre en el Makalu (8.463 metros) y comprobó que sus extremidades se hallaban 'tocadas' por el frío. «No son graves, no han afectado al hueso», afirmó ayer por la tarde, ya de camino por carretera hacia Vitoria. «Tenía miedo y dudas, pero ahora me siento aliviado y muy feliz. La aventura ha concluido bien».
Sólo después de la consulta Juanito echó el cierre a su expedición al Makalu, un capítulo con un balance netamente positivo para él. «He demostrado que podía escalar un 'ochomil' y uno alto y difícil como el Makalu. Me lo he demostrado a mí mismo y me siento ya tranquilo».
Y tranquilidad deberá tener las próximas semanas. Pese a que sus congelaciones en los pies son leves, deberá permanecer «un mes o mes y medio de baja, con un tratamiento de agua caliente y oxígeno». Después, vuelta al tajo. «En septiembre u otoño, en función de cómo vayan los pies, iré al Cho Oyu, con Gumersindo Ibáñez; es una promesa que le hice».
Si hay que creer sus palabras, ésta será la última expedición para escalar un'ochomil'. En varias ocasiones anteriores ya ha anunciado la intención de 'colgar' las botas, pero siempre ha caído en la tentación. «Lo he meditado bien; ahora sí, de verdad, se ha acabado». El tiempo lo dirá, aunque Juanito deberá ser fuerte para resistir la atracción de los 'ochomiles', ya que a partir de esa salida al Cho Oyu se encargará de guiar grupos de escaladores a los Alpes o al mismo Himalaya. «Tengo 52 años, pero mi vida es la montaña, seguiré vinculado a ella de una manera u otra».
En la Clínica MAZ de Zaragoza Oiarzabal coincidió con Edurne Pasaban, que también pasó consulta con Arregi tras escalar el Dhaulagiri.
Más alaveses
Tras Oiarzabal, en los próximos días está previsto el regreso de los dos alaveses que han compartido cordada con él en el Makalu, Roberto Rojo y Carlos Martínez, y que también alcanzaron la cumbre. Tampoco hay que olvidar que Josu Ortubay, de la expedición Decoexsa, se encuentra en los campos de altura a la espera de que mañana pueda alcanzar la cima.