El Gobierno vasco reiteró ayer su deseo de participar de forma activa en la gestión de los aeropuertos de la comunidad, que ahora corresponde en exclusiva al Estado a través de Aena, la sociedad pública de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea. Así lo reclamó la consejera de Transportes del Ejecutivo, Nuria López de Guereñu, en el transcurso de una comparecencia en el Parlamento vasco. Guereñu censuró la fórmula «centralista» de gestión que aplica el Ministerio de Fomento y le acusó de hacer «dejación de sus responsabilidades» en el caso del aeródromo de Hondarribia, que a juicio de la titular vasca precisa una «modernización urgente».
Aena, un organismo adscrito al Ministerio de Fomento, gestiona de forma exclusiva las 39 terminales que canalizan el tráfico comercial en España y es propietaria de todas las instalaciones. La gestión se efectúa bajo un sistema de 'caja única', de toma de decisiones centralizada y de ausencia de competencia entre los aeropuertos. El sistema está pensado, según Fomento, para que los beneficios de las grandes terminales permitan equilibrar la balanza con las pérdidas de las más pequeñas.
La consejera vasca de Transportes reafirmó la apuesta del Gobierno vasco de asumir o participar en la gestión de los tres aeropuertos de la comunidad, dado que son «infraestructuras necesarias y fundamentales» de la «red vasca de transporte y logística».
López de Guereñu denunció las «deficiencias» del modelo centralizado de gestión que aplica Aena, «que sólo es compartido por Portugal, Grecia e Irlanda y que se contrapone con el del resto de Europa, sistemas descentralizados en el que los aeropuertos responden a la realidad socioeconómica de su entorno», aseguró. El Ejecutivo de Vitoria está tan convencido de que la gestión debe ser transferida que encargó a principios de año un trabajo técnico que constituirá el embrión del futuro sistema aeroportuario vasco y que por todavía no se ha terminado.
Hondarribia
La polémica por el acortamiento de la pista del aeropuerto de Hondarribia en 300 metros -un proyecto al que se oponen las instituciones vascas-, justificado por su adecuación a nuevas normativas de seguridad, sirvió ayer a la consejera para criticar la «dejación de responsabilidades» del Gobierno central en relación con este caso.
Las instituciones vascas, como recordó ayer López de Guereñu, están en contra de reducir la pista del aeródromo. A su juicio, limitará de forma trascendental las posibilidades de que el aeródromo guipuzcoano mantenga sus actuales conexiones aéreas y, sobre todo, pueda atraer nuevas. «Hondarribia precisa una modernización urgente», apuntó López de Guereñu, quien acusó a Fomento de «no adoptar las decisiones estratégicas» que precisa la infraestructura guipuzcoana.