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Sociedad

CIENCIA
Los Gobiernos central y vasco apuestan por Zamudio para acoger la fuente de neutrones
El consorcio ESS-Bilbao calcula que la inversión, de 1.284 millones, tendría un impacto de más del 1% en el PIB vasco

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Un terreno a caballo entre Zamudio y Lezama tiene casi todas las papeletas para acoger la fuente de neutrones europea, si la candidatura de Bilbao se impone a las de Lund (Suecia) y Budapest (Hungría) en la competición por el gran laboratorio continental. «Es una localización estupenda», dijo ayer Cristina Oyón, directora de Innovación Tecnológica de la SPRI y responsable de la Secretaría Técnica de la candidatura española.
La Fuente Europea de Espalación (ESS) es un gran equipamiento con aplicaciones industriales y de investigación que colocaría al País Vasco en la élite científica mundial. Presupuestado en 1.284 millones -de los que España pondría 375- y con un coste operativo anual de 113 millones, ocuparía un millón de metros cuadrados, emplearía a 600 personas, 4.000 científicos lo usarían cada año, y en su entorno se crearían 200 empresas y 6.000 puestos de trabajo cualificados. Según sus promotores, el impacto de la inversión en el PIB sería de entre 2.977 millones (0,5% en 2000) y 9.627 millones (1,2%), y durante su vida útil generaría, al menos, 59.000 empleos de un año de duración.
Un largo camino
La idea de ubicar una instalación de estas características en el Gran Bilbao fue propuesta en 2000 a la Diputación vizcaína por Juan José Goiriena, de la Facultad de Medicina de la Universidad del País Vasco (UPV), Fernando Legarda, de la Escuela de Ingenieros, Manuel Tello, de la Facultad de Ciencias, y Francisco Albisu, de la ingeniería Sener. Preveían que fuera una fuente de neutrones de ámbito regional europeo, con un coste de 330 millones. Siete años después, tras sumarse a la iniciativa los Gobiernos central y vasco, se creó el consorcio ESS-Bilbao, que decidió aspirar a la gran fuente europea y abandonar el proyecto inicial. El director de Tecnología del Gobierno vasco, Alberto Fernández, puso ayer especial énfasis en que la ESS va a «crear riqueza» y «atraer talento» científico-técnico al País Vasco.
Los técnicos de la candidatura estudiaron durante 2007 cinco posibles enclaves para la ESS, en Gatika, Güeñes, Mungia, Lezama y Zamudio-Lezama. Los tres primeros fueron descartados por cuestiones orográficas e hidrológicas y, al final, el último es el que reúne las mejores condiciones, por encontrarse parte en el parque tecnológico y cerca de la UPV, el aeropuerto y el corredor del Txorierri. El consorcio está ahora a la espera del visto bueno de Aviación Civil, ya que el terreno se encuentra en el cono de aproximación de las aeronaves al aeropuerto de Bilbao
La UE no va a poner un euro en la fuente de neutrones, cuya financiación deberá correr a cargo de los países que decidan unirse al proyecto. Por eso, podría no acometerse por falta de socios internacionales, aunque esa posibilidad no entra en las previsiones del consorio ESS-Bilbao.
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