Iberdrola sigue deshojando la margarita sobre su posible participación en la puja por British Energy, el grupo que va a liderar el desarrollo nuclear en Reino Unido. Lo que tiene claro es que no va a entrar en solitario sino con un consorcio internacional y por eso mantiene, según fuentes del mercado, negociaciones con la alemana RWE entre otras compañías. Todavía no hay una propuesta cerrada aunque la eléctrica británica dejó entrever ayer que sí la había para 'calentar' la subasta. Por ahora, la única oferta firme es de la francesa EDF.
«La compañía ha recibido varias propuestas de diferentes interesados que están dispuestos a hacer una oferta por el 100% del grupo», aseguró British Energy en un comunicado remitido a la Bolsa de Londres. También apuntó que algunas de estas ofertas son superiores a los 680 peniques con que cerró el jueves, lo que implica valorar la eléctrica en más de 8.800 millones de euros.
Estas afirmaciones desataron las especulaciones en la City, donde hasta ahora sólo se conocía la oferta de EDF. La agencia Reuters apuntó que, aparte del gigante galo, habían presentado propuestas la también francesa Suez y un consorcio integrado por Iberdrola y RWE.
Tanto la eléctrica vasca como la alemana desmintieron después que ya hubiesen entrado en la puja con una oferta firme. La propia British Energy matizó que «no hay ninguna seguridad de que alguna de las citadas propuestas desemboque en una oferta final, ni sobre las eventuales condiciones en el caso de que se produzcan». Para desarrollar los contactos mantenidos hasta ahora, el grupo británico destacó que mantendrá conversaciones con los distintos interesados en las próximas semanas.
Subida en Bolsa
El plazo establecido por el Gobierno británico para la puja por British Energy se cerró el pasado 9 de mayo con sólo una oferta sobre la mesa: la de EDF. Ante la falta de rivales que empujen el precio al alza, la compañía ha decidido abrir una especie de prórroga para animar a otros grupos a participar. La estrategia está dando resultado porque ayer su cotización subió un 5% en la Bolsa de Londres hasta cerrar en 714 peniques, lo que supone una capitalización de 9.274 millones de euros. Iberdrola, por contra, perdió un 1,9% por el coste que puede supone esta nueva adquisición, que se sumaría a la de Scottish Power y la norteamericana Energy East.
Por otro lado, el titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao, Edorta Etxarandio, optó ayer por postergar la resolución del caso que enfrenta a Iberdrola y EDF ante la falta de tiempo para elaborarla. Su intención es publicar el dictamen el lunes. Entonces responderá a la petición del gigante francés de que anule las medidas cautelares adoptadas por el juez por las que se le obliga a desvelar sus planes en la eléctrica vasca. Iberdrola, por su parte, quiere que se mantenga esta orden y que se fuerce a EDF a cumplirla.