El temor de Juan Ignacio Pérez a que se produzca una elevada abstención en las elecciones a rector de la UPV cobra más fuerza a medida que se acerca la fecha de los comicios. La comunidad universitaria empieza a tomar posiciones de cara a la cita en las urnas del próximo jueves y los sondeos no dan una victoria clara al equipo del único candidato, que afronta la recta final de la campaña sin el apoyo explícito de los sindicatos mayoritarios. Todos coinciden en que el nivel de participación será «decisivo» a la hora de garantizar la reelección de un rector cuya gestión ha sido puesta en entredicho por diferentes sectores de la institución académica en los últimos meses. Cerca de 45.000 estudiantes, 4.000 profesores y 1.500 trabajadores de administración y servicios tienen la palabra.
La ecuación es sencilla: cuantos más votos se depositen en las urnas, más posibilidades hay de que gane el 'sí'. No obstante, Pérez no lo va a tener fácil para revalidar su mandato al frente de la Universidad vasca. Los últimos en pronunciarse sobre el sentido de su voto han sido los sindicatos. UGT y CC OO ya han anunciado que no apoyarán su candidatura, mientras que los representantes de STEE-EILAS y LAB no dudan en criticar abiertamente la labor del rector, pero mantienen una postura ambigua respecto a un posible respaldo a su candidatura. En este sentido, las centrales nacionalistas son especialmente duras con la Declaración de Bolonia -destinada a unificar los estudios superiores en Europa-, aprobada sin ningún tipo de oposición por el actual equipo gestor.
Que existen múltiples diferencias -en algunos casos, irreconciliables- entre el candidato y los sindicatos es una realidad innegable, especialmente desde la polémica surgida a raíz del pago de los complementos salariales a los docentes. No obstante, hay matices. UGT lidera la oposición de ese colectivo al proyecto presentado por el catedrático de Fisiología. Es la única central que pide abiertamente el 'no' para la plancha electoral presentada por Juan Ignacio Pérez al entender que «tanto el rector como su equipo han ninguneado al profesorado» y se han «doblegado a los intereses del Gobierno vasco en colaboración con las centrales nacionalistas», a las que califica de «arietes del equipo rectoral».
Desconfianza
En el caso de CC OO, la postura no es tan radical. No respaldan al actual rector, pero tampoco hacen campaña a favor del 'no'. «Cada uno es libre de votar lo que quiera o abstenerse. Después de la reunión mantenida el pasado miércoles con Pérez, no hemos encontrado posibilidad de acercamiento ni de apoyo a la candidatura», explicaron fuentes de la central. Para los delegados del sindicato, la «base de partida» en relación con el equipo del rector es la desconfianza. «Una desconfianza que se deriva de la continuidad de su programa -en especial, en materia lingüística-, lo que en nuestra opinión ha producido un profundo deterioro de la Universidad del País Vasco, así como la generación de otros problemas fundamentales vinculados a la gestión ordinaria sobre la que también tenemos discrepancias», señalaron en un comunicado.
No obstante, una docena de catedráticos cercanos a Comisiones Obreras de Euskadi han firmado un manifiesto en el que se posicionan claramente en contra del actual equipo rector. «En CC OO hay múltiples sensibilidades respecto a este tema: desde los que van a votar que 'no' hasta los que ni siquiera van a ejercer su derecho al voto», explicaron las mismas fuentes.
Respecto a los sindicatos STEE-EILAS y LAB, la postura es totalmente ambigua. Por una parte, critican la gestión llevada a cabo por el equipo de Pérez durante los cuatro últimos años, pero tampoco se posicionan abiertamente. Las centrales nacionalistas se limitan a plasmar en un extenso comunicado una serie de reflexiones ante las elecciones a rector sin definir su voto. Los representantes de STEE-EILAS ponen en entredicho la calidad docente, así como «la mirada unilateral hacia el tejido empresarial y la falta de crítica a los riesgos de la Declaración de Bolonia», la «principal señal de peligro para el futuro». Para LAB, la gestión del equipo de Juan Ignacio Pérez ha tenido más «oscuros que claros», al tiempo que reivindican «una universidad para Euskal Herria».
Pago de los pluses
Además de los sindicatos, la principal oposición con la que cuenta Pérez son las facultades descontentas con la asignación de los complementos -Ciencias y Económicas, por ejemplo, dos de las que tienen más peso- y el catedrático de Álgebra Antonio Vera, que hacen campaña por el 'no'. El pago de los pluses a los profesores ha supuesto un importante desgaste para la candidatura liderada por el actual rector. De hecho, parte de las intervenciones efectuadas por Pérez en las diferentes facultades en busca de apoyos la ha dedicado a aclarar el proceso de asignación de los extras salariales en un intento por rebajar la tensión generada en las últimas semanas.
Las elecciones se convertirán en un examen a su gestión. La comunidad universitaria podrá votar sí, no o abstenerse. Si ganan los 'noes', el rector tendrá que dejar el cargo. En ese caso, se mantendrá de forma interina hasta que aparezca otro aspirante.