La obligación es centrarse en el partido de esta tarde porque se trata de un encuentro de carácter oficial y por respeto al rival de turno, pero no es menos cierto que las miradas de quienes componen la familia rojilla están todas puestas en lo que depare el sorteo que se celebrará mañana en Madrid. Y así lo admite el encargado de dirigir deportivamente a los jugadores, Miguel Sola.
«Sí. Está claro y es normal, porque llevamos esperando este momento durante todo el año. Lo que deseamos es tener una pizca de suerte. No podemos tenerla tan mala como el año pasado», manifestó el técnico. En esta ocasión, no asistirá en directo al sorteo con la finalidad de comenzar a trabajar de forma inmediata, nada más que conozca el resultado de los emparejamientos, tanto sobre los rivales como la propia organización que conlleva disputar un choque tan importante a, únicamente, cinco o seis días vista.
Cuando se le pregunta por los posibles contrarios, sale a la palestra un argumento esgrimido de forma continuada por el entrenador a lo largo de la temporada: «Ninguno va a ser fácil». Esta vez cobra una mayor relevancia al tener en cuenta que son clubes que buscan el mismo objetivo que el de Miranda: el ascenso a Segunda B. «Después del sorteo, analizaremos a los contrarios y veremos que no son tan fáciles como pensamos». Eso sí, Sola también quiere transmitir que el Mirandés no tiene por qué temer a nadie.
Admite, en cualquier caso, que sobre el papel los catalanes y levantinos son, a priori, los más fuertes. «Analizas lo que ocurrió el año pasado y ves que subieron tres catalanes, tres valencianos, otros tres murcianos y otros tantos canarios, por lo tanto yo creo que son los rivales a evitar».
Con trabajo y esfuerzo
Una reflexión que no se traduce en que las demás escuadras sean más factibles de superar. «No, porque el que está ahí es porque se lo merece al hacer un año muy regular. La gente puede pensar que los riojanos, navarros o cántabros son más asequibles, pero tenemos que jugar contra ellos y hay que ganarles. Hoy en día no ganas a nadie sin trabajo y sin esfuerzo».
La programación semanal variará en función de cuándo y dónde se juegue el primer partido. Lo que sí es seguro es que la plantilla entrena mañana.