Aumento de pecho, corrección de orejas de soplillo, rinoplastia, liposucción, bolsas... Aunque a la mayoría le cuesta reconocerlo, lo cierto es que cada vez son más los vascos que se someten a operaciones de cirugía estética para mejorar su aspecto físico o acabar definitivamente con ese complejo que puede llegar a convertirse en una «obsesión» para quien lo sufre. Euskadi es la tercera comunidad autónoma española donde más intervenciones se realizan por número de habitantes, según los datos facilitados por la Asociación Española de Cirugía Plástica y Reparadora. De hecho, se estima que uno de cada diez vascos ha pasado alguna vez por el quirófano por motivos «puramente estéticos».
-¿Tan descontentos estamos con nuestro físico?
-Al contrario. El número de intervenciones está relacionado con el estado del bienestar. Cuanto mayor es el nivel socioeconómico de un país, más operaciones se realizan, asegura el prestigioso cirujano bilbaíno Enrique Etxeberria.
La operación de estética más demandada por las mujeres en el País Vasco es la intervención mamaria -tanto de aumento como de reducción-, seguida de la subida de pecho y la liposucción. Pese a que la mayor parte de las personas que recurren a los pequeños 'milagros' de la cirugía plástica con fines estéticos son «mujeres de mediana edad», cada año se ven más hombres en las consultas y en la mesa de operaciones. «Estamos hablando ya del 15% o del 20% del total de las intervenciones», precisa Etxeberria, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco. En el caso de los varones, la operación de párpados gana por goleada al resto de las intervenciones.
Los mayores no son los únicos que pasan por el quirófano para «verse» y «sentirse mejor». Los niños y adolescentes también lo hacen. Y cada vez más. Sobre todo los que tienen orejas de soplillo, la operación 'estrella' entre los menores de edad. «Es una intervención muy sencilla y los resultados son fantásticos», coinciden en la Asociación Española de Cirugía Plástica y Reparadora.
Desde mil euros
A los profesionales del sector no les suele gustar hablar de precios porque entienden que la factura final «depende de muchas variables». Entre ellas, el lugar y el médico elegido para someterse a la intervención. En este sentido, insisten en la necesidad de acudir a «cirujanos colegiados» y «con experiencia» para «evitar sorpresas desagradables». «Se tarda cinco minutos en hacer la comprobación y el paciente se puede ahorrar muchos disgustos. Es interesante que las personas que estén pensando en someterse a una intervención de cirugía estética tengan en cuenta que en toda España apenas hay un millar de profesionales plásticos y reparadores, incluidos los estudiantes», revela el doctor Enrique Etxeberria.
Recelos a un lado, realizar un aumento pecho con «buenos productos» y «todas las garantías» cuesta unos 6.000 euros. «Seguramente se puede hacer por bastante menos dinero, pero yo me niego porque significa que estaría aceptando usar una prótesis que jamás utilizaría con mi hermana o mi madre», mantiene el cirujano bilbaíno. En España se realizan unas 30.000 intervenciones de pecho al año, según los datos facilitados por Asociación Española de Cirugía Plástica y Reparadora. Una rinoplastia, por ejemplo, sale por 3.000 euros aproximadamente, mientras que una «liposucción ultrasónica clásica» ronda los mil euros.
No cabe duda de que la cirugía plástica está en auge. Bilbao organizará a finales del próximo mes de junio el mayor congreso relacionado con la medicina estética y científica celebrado hasta ahora en la capital vizcaína al recibir a más de 10.000 profesionales del sector. Tal es la magnitud de la Feria Integral de la Belleza (Fibell) que el palacio Euskalduna, una de las sedes del congreso junto con el teatro Arriaga y la biblioteca de Bidebarrieta, se verá obligado a vaciar por primera vez en sus nueve años de historia el estanque que bordea las instalaciones para poder colocar todos los expositores.
Desde el punto de vista médico, cuya dirección corre a cargo del doctor Enrique Etxeberria, la feria reunirá en la capital vizcaína a especialistas de siete campos: cirugía plástica, vascular, dermatología, endocrinología y nutrición, estética dental y maxilofacial, farmacia y medicina estética. Basta un dato para comprobar el alcance y trascendencia de un sector que mueve en España 3.100 millones de euros al año. Sólo los cirujanos españoles realizaron el año pasado un total de 400.000 intervenciones, lo que nos convierte en el país europeo que más cirugía estética consume y el cuarto a nivel mundial, sólo superados por los Estados Unidos, México y Argentina.