Poco más de siete años. Ése es el tiempo que las siete salas de los cines Florida, inauguradas el 30 de marzo de 2001 en la calle San Prudencio, llegarán a subsistir. Y es que la crisis del sector cinematográfico y el rechazo municipal a la pretensión de Vesa de cambiar el uso de los Guridi para levantar en su lugar viviendas, oficinas o comercios han llevado a la empresa vitoriana a buscar una alternativa.
Y la salida, según ha podido saber EL CORREO, no es otra que el cierre definitivo de los cines Florida. En su lugar, sobre la parcela de 2.500 metros cuadrados de superficie que ocupa el complejo entre las calles San Prudencio y Florida, Vesa quiere levantar un complejo para «uso combinado de comercio, hostelería y espectáculos», que también albergará un parking «de unas cincuenta plazas aproximadamente».
El gerente de la compañía, Javier Etxagibel, confirmó ayer a este periódico que ya ha solicitado la pertinente licencia para sacar adelante este proyecto. No obstante, el proceso para la concesión del permiso municipal podría alargarse «unos siete u ocho meses», por lo que la empresa cinematográfica ignora todavía cuándo podrían comenzar las obras.
24 salas en seis años
De lo que no hay ninguna duda es de que los cines Florida darán en unos meses su adiós definitivo al mundo del celuloide después de siete años dedicados a la exhibición de películas y también de obras de teatro. Y de que, por tanto, la oferta de salas en Vitoria volverá a menguar por quinta vez en siete años.
El reciente goteo de cierres comenzó en 2001, justo cuando los Florida abrieron sus puertas en el centro de la capital. Ese año echaron la persiana los multicines Samaniego, ahora reconvertidos en parte de la Hacienda foral, y el Mikeldi de la calle Prudencio María Verástegui.
Tras una clausura temporal en 1999, los cines Azul no tardaron en seguir esta misma senda y, en 2004, dieron su adiós definitivo al séptimo arte. Sus dos antiguas salas de proyecciones, ubicadas en la plaza de Zaldiaran, fueron reconvertidas dos años después en un parking privado de 36 plazas.
Ese mismo ejercicio, la euforia desatada con la apertura de salas en las grandes superficies -Lakua, Gorbeia y El Boulevard- disparó el número de espectadores hasta el millón y cuarto de personas, pero dejó en una situación crítica a cines como los Mikeldi. Las nueve salas de Portal de Villarreal se despidieron de los espectadores en agosto de 2005.
Pese a prometérselas felices, tampoco los cines de los centros comerciales fueron capaces de resistir los envites de la crisis del sector y en agosto de 2007 las nueve salas Ábaco de Lakua echaban definitivamente la persiana.
En unos meses, los multicines Florida seguirán estos mismos pasos y dejarán a Vitoria en una situación muy distinta a la que se perfilaba hace unos años, cuando Álava se convertía en la provincia española con más cines por habitante.