La OTA de Vitoria expande sus dominios. El estacionamiento regulado en superficie, que ahora obliga a pagar a los conductores que aparcan en el Casco Viejo, Coronación, el Ensanche y el Anglo, se extenderá a 13 distritos más. Es decir, a casi toda la ciudad consolidada. Así, decenas de calles cambiarán las líneas blancas del suelo por otras azules. Sólo la periferia se librará de la 'invasión' de los parquímetros. Y además, como novedad, los conductores pagarán tres tarifas diferentes. A más cercanía al centro, el precio será más caro. Y viceversa.
Esta propuesta está incluida el Plan de Movilidad Sostenible, que supone una declaración de guerra al vehículo privado en favor del transporte público y de las zonas peatonales. Si se cumplen los objetivos marcados por el Ayuntamiento, el tráfico se canalizará por 150 calles -ahora va por 700- y se crearán 77 'islas' peatonales para «mejorar la calidad de vida» de los ciudadanos. El Gabinete Lazcoz presentó ayer al resto de grupos los detalles de la primera fase del documento, que ya ha provocado un intenso debate ciudadano, pese a carecer de una fecha fija de puesta en marcha. En todo caso, los grupos lo debatirán en otoño y todo indica que las primeras medidas arrancarán en 2009, con el tranvía en pleno funcionamiento.
La reorganización de la OTA estará motivada por su «precio ridículo», que invita a usar el coche privado, según sostiene Salvador Rueda, redactor del plan y director del Aula de Ecología Urbana de Barcelona. De entrada, el equipo de gobierno plantea pasar de 4.092 plazas en zona azul a 28.000, siete veces más. La ampliación es tal que llega hasta los límites de la antigua circunvalación.
Así pues, la zona azul se extenderá a Lovaina, Ariznabarra, San Martín, Txagorritxu, Gazalbide, El Pilar, Zaramaga, Aranbizkarra, Santiago, Arana, Judimendi, Santa Lucía y Adurza-San Cristóbal. En estos espacios -y en los cuatro del centro en los que la OTA ya funciona-, los conductores pagarán por aparcar el coche y los residentes deberán abonar 60 euros al año para librarse del parquímetro. Ahora, el Ayuntamiento les entrega ese permiso -una pegatina que deben colocar en sus salpicaderos- de forma gratuita.
En definitiva, los barrios que se quedarán fuera de la OTA casi podrán contarse con los dedos de una mano. Serán Sansomendi, Lakua-Arriaga, Abetxuko, Betoño, Salburua, Zabalgana y Mendizorroza.
Hasta el triple
Pero la OTA no sólo se expandirá, sino que disparará su precio de forma considerable. Esta subida provocará un jugoso incremento de ingresos a las arcas municipales, aunque también es previsible que levante ampollas en muchos conductores. Y es que algunas cuantías se duplican e, incluso, se triplican.
La nueva tabla enterrará para siempre el «ridículo» coste de la zona azul. Habrá tres tipos de tarifas, en función de la ubicación de las calles. Las dos primeras áreas, las más céntricas, se corresponden con la OTA actual, en la que los conductores pagan 0,25 céntimos por estacionar treinta minutos, 0,55 por dejar el coche una hora y 1 euro por 90 minutos.
La primera aglutinará al Ensanche y será la más cara. Aparcar una hora pasará a costar 1,87 euros, es decir, un 240% más.
La segunda será más económica, pero también obligará a los conductores a rascarse el bolsillo. Dejar el coche en zona OTA durante 60 minutos saldrá por 1,56 euros, o lo que es lo mismo, supondrá una subida del 183%.
Es evidente que el mayor cambio se producirá en la tercera, que coincide con el anillo urbano en el que la zona azul se pondrá en marcha por primera vez. En esos trece barrios ahora es gratis estacionar en la calle, pero el Ayuntamiento plantea que aparcar una hora cueste 0,57 euros. Como novedad, en estas áreas será posible dejar el coche en la calle hasta cuatro horas y media por 1,35 euros.
Como es lógico, con la ampliación de la OTA Vitoria disparará su número de parquímetros, que pasarán de 205 a 2.116.