Faltan tan sólo ocho días para la inauguración del Festival de Jazz de Vitoria y los acontecimientos culturales paralelos al certamen se multiplican. Además de la exposición de pinturas 'Espiando el sonido' de Ricardo López Limón (en la sala Amárica), ayer se estrenó en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa la muestra 'Colores del jazz', de Josu Izarra. De forma paralela al programa oficial del ciclo, Javier Sánchez también expone una selección de sus fotografías en las paredes del pub 'La noche'.
Las tres iniciativas tienen como protagonistas a los músicos del festival, aunque, más que en los intérpretes, Izarra se centra en los detalles que el público, desde su posición, no puede percibir: una mano que sostiene una trompeta, los llamativos mocasines de Sergio Mendes apoyados en los pedales de un piano, el teclado de un piano... Una de las imágenes más impactantes de la muestra es '32', la escogida para ilustrar el cartel de la edición de este año. En ella aparece, sin que se le vea la cara, el trompetista Terell Stafford.
Esta clase de planteamientos, novedosos, atrevidos y ligeramente desconcertantes, son constantes en las 36 fotos que componen la exposición. Izarra toma sus instantáneas desde ángulos inverosímiles, y con enfoques poco habituales con una única intención: sorprender al espectador. Después, hay otras más convencionales, como el plano abierto que retrata a los músicos en el escenario.
Por lo que también sorprenden las fotos de Izarra es por su intenso colorido. Ya lo escribe el director del festival, Iñaki Añúa, en la presentación del catálogo: «Quisiera destacar el uso que Izarra hace del color porque desde siempre, el jazz ha estado ligado al blaco y negro. Ya saben, aquella leyenda del club oscuro, lleno de humo... Pues olvídense de todo eso porque Josu ha destrozado todos los prejuicios y ha demostrado que el color puede arrollar al humo».
5.000 fotos en tres años
En total, son 36 fotografías tomadas durante las tres últimas ediciones del festival. «Lo más complicado ha sido realizar la selección, porque a lo largo de estos años he tirado unas cinco mil fotografías», explicó Izarra. La muestra va acompañada de un monitor en el que continuamente se suceden algunas de las imágenes que por problemas de espacio no han entrado en la exposición. También se ha instalado un equipo musical que emitirá música de jazz para conseguir que el visitante se ambiente en el interior de la sala.
El director del Departamento foral de Euskera,Cultura y Deportes, Agustín Otsoa Eribeko, y el propio Izarra presentaron ayer la exposición, que permanecerá en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa hasta el 20 de julio.
El horario de visitas es de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas los días laborables, y los sábados, domingos y festivos, de 10.00 a 13.30 horas.