-Por fin se han hecho con el Gobierno de Logroño tras 12 años. ¿Esperaba ganarlo en las urnas?
-Me gusta la victoria, pero también soy una persona demócrata. El PP no asume haber perdido el Ayuntamiento y pone todo tipo de trabas.
-¿Cree que ese enfado es el que propicia los enfrentamientos entre los gobiernos local y regional?
-La última muestra ha sido la Ecociudad, una tropelía enorme, porque esa zona tiene doble protección y se utiliza la figura del interés regional para invadir la autonomía municipal. Es una cacicada. El Ayuntamiento había propuesto hacerla en Valdegastea o el sector Sur, y por bemoles se ha anunciado lo de El Corvo.
-¿Cómo valora la gestión de Tomás Santos en su primer año?
-Él tiene todo mi apoyo y mi aprobación. Se ha incrementado la política social, se recupera el Casco Antiguo... Creo que el grado de cumplimiento de los compromisos va a ser muy alto.
-En estos días las discrepancias no han sido con el PP, sino con sus socios de Gobierno, el PR.
-El concejal de Urbanismo hizo unas manifestaciones, el alcalde de Logroño pidió un informe jurídico, y ese informe dice que no hay ningún problema. Por tanto, lo que se ha hecho es lo que hay que hacer: no basarse en opiniones sino en argumentos sólidos. El PSOE y el PR no tienen ningún problema para seguir gobernando el Ayuntamiento, y que Sanz no crea que va a poder romper el pacto, firme y sólido.
Gobierno central
-¿Cómo afronta el Congreso regional de la semana que viene?
-Con confianza y tranquilidad. Tengo el apoyo, porque así me lo han transmitido personalmente, de la inmensa mayoría del Congreso y espero refrendarlo. Los compañeros saben que tienen un secretario general que se deja la piel por el partido y el PSOE está en la buena dirección.
-¿A qué atribuye la aparición de voces críticas? ¿Les 'cedería' parte de sus avales para fomentar el debate interno?
-Prefiero no hablar de mis compañeros, pero cualquier persona tiene derecho a presentarse a dirigir el partido. Si lo hace alguna o más personas, seré respetuoso con su decisión. Los avales no se pueden 'ceder', porque son la confianza que deposita en ti un delegado, y sería como traicionarlo. Yo estoy feliz por la cantidad de avales que me han dado.
-¿El partido se plantea cambios en su estrategia tras la cuarta mayoría absoluta del PP?
-Todo congreso es un momento de reflexión, autocrítica, y cambio. Pero los fallos que podamos ver debemos hablarlos a nivel interno. Por otra parte, debemos sumar más espectro político, un crecimiento que puede ser, siempre desde la izquierda, hacia clases medias, liberales, para alcanzar el Gobierno en 2011.