
'El Solitario' hoy, en los juzgados de Pamplona, vigilado por la Policía Foral navarra. /EFE
Disertación en árabe ante el juez
'El Solitario' ha cerrado este juicio ejerciendo su derecho a la última palabra y defendiendo su "absoluta inocencia" sobre las dos muertes que se le imputan, aunque ha reconocido que tampoco es "un angelito". Tras mostrar su "sentido pésame" a las familias de los agentes, Giménez Arbe ha aseverado que no ha tenido un juicio justo, ya que en su opinión se ha vulnerado su derecho a la presunción de inocencia.
El imputado ha detallado que en sus enfrentamientos con la Policía durante sus "expropiaciones de bancos" ha procurado siempre disparar a las piernas para poder escapar y nunca ha tenido la "intención de matar a nadie", ya que en ese caso "habría muchos otros policías muertos". De haber estado en Castejón el día de los asesinatos, ha comentado, hubiera disparado al coche patrulla de los guardias civiles para inmovilizarlo, pero "nunca la hubiera emprendido a tiros".
Giménez Arbe ha comenzado una disertación sobre la ausencia de separación de poderes en España y sobre el sistema bancario, que es "el mal que sufrimos todos los españoles", aunque el juez le ha interrumpido y le ha pedido que se centrara en la cosa juzgada, momento en el que 'El Solitario' ha comenzado a hablar en un idioma similar al árabe y el presidente de la sala ha dado por concluida la sesión.
Su abogado, Marcos García Montes, no ha podido precisar el idioma empleado por Giménez Arbe, ni el contenido de su intervención ni el motivo por el que ha actuado de esta manera.
El juez corta la declaración de Giménez Arbe cuando comenzó a hablar en un idioma similar al árabe
El abogado de 'El Solitario' denuncia la inexistencia de informes sobre ADN
El fiscal sostiene que el conjunto de indicios, en un proceso lógico, llevan a la conclusión de que el acusado es culpable
'El Solitario', cuya historia da ya para filmaciones de ficción, es pese a todo una persona real y sigue sosteniendo que nunca ha matado a nadie, aunque el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), Javier Muñoz, le ha calificado de "un criminal sin escrúpulos". El juicio por el asesinato de dos guardias civiles en 2004, que
empezó hace tres días, ha quedado visto para sentencia y se espera que el Tribunal resuelva antes del próximo 31 de julio.
Muñoz ha considerado que Giménez Arbe es
autor de dos delitos de asesinato con alevosía, con los guardias Juan Antonio Palmero y José Antonio Vidal como víctimas; dos delitos de atentado y uno de tenencia de armas de guerra, para los que pide una pena de 52 años y medio de prisión. Reclama además una indemnización de 200.000 euros para cada uno de los progenitores de los dos agentes y de 100.000 euros para Caños Santos García, pareja sentimental de Juan Antonio Palmero, con la que iba a casarse en breve.
El abogado defensor, Marcos García Montes, que ha pedido la libre absolución del acusado, ha mostrado su "pésame sincero" a las familias de los guardias civiles y ha afirmado que las personas integrantes del grupo para la liberación de Córcega a las que se ha referido 'El Solitario' en este juicio, "no sé si existen, pero se tendría que haber investigado".
García Montes, quien ha asegurado que "no somos villanos por defender a una persona impopular", ha cuestionado algunos extremos de la investigación, como la cadena de custodia del subfusil desde su incautación en Portugal, los retratos robot que se hicieron del procesado, la inexistencia de informes sobre ADN o la conservación "defectuosa" de las piezas del Suzuki que presuntamente conducía cuando mató a los agentes.
Ha opinado además que la distribución de restos de pólvora en las piezas del vehículo revelan que los disparos se hicieron desde el exterior y ha dudado de que el automóvil se viera en los lugares y a las horas a las que afirman los testigos, en cuyas descripciones del sospechoso también ha encontrado contradicciones.
Pruebas de su culpabilidad
La presunta culpabilidad de 'El Solitario' había sido puesta de manifiesto previamente por el fiscal jefe del TSJN, Javier Muñoz, quien ha considerado "perfectamente acreditado" que el 9 de junio de 2004, sobre las 18,00 horas, Giménez Arbe conducía un todoterreno Suzuki Samurai de color azul por las cercanías de la localidad navarra de Castejón, cuando fue detectado por una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico, que al parecer iba a ponerle una multa.
El coche de 'El Solitario', según el fiscal, fue perseguido durante unos tres kilómetros, en los que Giménez Arbe habría tenido "tiempo para pensar" en su actuación posterior. Al tratarse de "una persona fría" y "dispuesta a disparar en cualquier momento", ha dicho el fiscal, el acusado aminoró la marcha y, en paralelo con el coche patrulla, hizo 21 disparos con un subfusil automático sobre los agentes, en una acción "sorpresiva" que no dio tiempo a los guardias civiles ni a desenfundar sus armas reglamentarias.
Precisamente
la madre de uno de los dos asesinados, que ayer dejó en la sala su testimonio de dolor, se abalanzó sobre el criminal cuando terminó de declarar. Pidió que la dejaran desahogarse y llamó "asesino" al acuasdo.
Ningún testigo de los hechos
Muñoz ha afirmado que en este caso las pruebas son "indiciarias", ya que no hay ningún testigo o cámara que viese a Giménez Arbe disparar a los agentes, pero ha estimado que el conjunto de indicios, en un proceso lógico, llevan a la conclusión de que 'El Solitario' es el autor de los hechos.
En este sentido, ha recordado que hay testigos de la presencia del acusado a las 18.00 horas en el cruce de Castejón y en las inmediaciones de esta localidad hasta las 22.00 horas, al volante de un Suzuki Samurai, que tenía matrículas dobladas de otro vehículo similar encontrado en Zaragoza que estaba en desuso desde hacía tiempo. Según el fiscal "esto serviría prácticamente para una sentencia condenatoria", y ha destacado que, además, se encontraron piezas de un Suzuki Samurai en una nave de Pinto (Madrid) con restos de disparos.
También ha mencionado los cuadernos incautados a 'El Solitario', que incluyen, entre otras, una "ruta de escape" correspondiente a la zona de Castejón, y ha subrayado la incautación a Giménez Arbe del subfusil automático que, según los peritos, es el mismo que causó la muerte a los agentes y que también fue utilizado en un atraco en Vall D'Uxó (Castellón).