La vicepresidenta Fernández de la Vega, durante la inauguración de la Conferencia. /AFP
Temor a la discriminación y al estigma social
El 54% de las personas infectadas por el VIH se sienten "muy" o "algo" preocupados por el hecho de que "los demás sepan que son seropositivos" y por "miedo a la discriminación y al estigma social", según se desprende de los resultados de la encuesta 'AIDS Treatment for Life International Survey' (ATLIS), presentados hoy en la conferencia.
También les preocupan efectos concretos, como la "pérdida de familiares y amigos" (41%), la "repercusión en su capacidad de establecer relaciones en el futuro" (37%), el "riesgo de perder su trabajo" (36%) y la "repercusión en su reputación" (36%).
Por otra parte, el estudio revela que el 26% de los encuestados había optado por no solicitar tratamiento antirretroviral porque creía que producía "demasiados efectos secundarios"; esta respuesta era más prevalente en Europa (42%) y Sudáfrica (29%).
Aunque los resultados de ATLIS muestran que las personas con infección por el VIH/ sida opinan que "la potencia y la eficacia global de los antirretrovirales han demostrado que ayudan a los pacientes a vivir más", su preocupación se concentra en "algunos efectos secundarios a corto y largo plazo", explica el informe.
Así, el 34% de los encuestados que recibían tratamiento lo suspendió fundamentalmente porque, en su opinión, "les producía demasiados efectos secundarios". En concreto acusaban cambios en la fisonomía de la cara o el cuerpo (58%), problemas digestivos (54%), cansancio o anemia (54%) y hepatopatía (54%).
Según las conclusiones de ATLIS, existe una "gran necesidad de proporcionar una educación continua a escala internacional sobre los temas básicos de la infección por el VIH/ sida ". En este sentido, el 69% de los encuestados declaró que deseaba "saber más sobre la infección" por el VIH y su tratamiento.
La vicepresidenta primera del Gobierno reitera la necesidad de avanzar en la investigación para la vacuna contra el VIH y seguir extendiendo el acceso a los anti-retrovirales
En el África subsahariana se concentra el 64% de los adultos con SIDA, el 85% de los niños con esta enfermedad y el 75% de los fallecimientos
Según una encuesta, el 54% de las personas infectadas están preocupados por el hecho de que "los demás sepan que son seropositivos" y por "miedo a la discriminación y al estigma social"
La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, anunció ayer, ante la XVII Conferencia Mundial del Sida que
se celebra en México, una aportación de 10,2 millones de euros a ONUSIDA, tres de ellos destinados a las actividades de la iniciativa internacional para la vacuna contra esta enfermedad.
De la Vega realizó el anuncio en su intervención en el acto inaugural de la conferencia, en el que intervinieron también el presidente anfitrión, Felipe Calderón, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. La vicepresidenta aseguró a los asistentes que pueden contar con "el compromiso firme" del Gobierno de España en la lucha contra el Sida. Un compromiso que, recordó, se ha traducido en los últimos años en una serie de decisiones y aportaciones económicas a las que anunció que se sumará una más.
Consistirá en una nueva aportación de 10,2 millones de euros a ONUSIDA (el programa de Naciones Unidas sobre el VIH/ Sida ), de los que tres estarán destinados a apoyar las actividades de la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida y 1,5 a la Asociación Internacional para Mircobicidas.
Financiación de retrovirales
De forma previa, recordó que España ya donó un millón de euros mediante ONUSIDA para la iniciativa de vacunación, y acordó el incremento constante de las aportaciones al Fondo Global de Lucha contra el Sida , la tuberculosis y la malaria y que para el periodo 2008-2012 alcanzará unos 450 millones de euros. España financia también con un millón de euros anuales la Plataforma Europea de Ensayos Clínicos.
La vicepresidenta justificó esas decisiones por la necesidad de seguir avanzando en la investigación para la vacuna contra el VIH-Sida y seguir extendiendo el acceso a los anti-retrovirales y aprovechó la ocasión para felicitar a las autoridades mexicanas por el reciente acuerdo logrado con las empresas farmacéuticas para conseguir una sustancial rebaja del precio de estos medicamentos. Para De la Vega, ese es un camino en el que todos, tanto gobiernos como sociedad civil, deben avanzar de manera concertada y con la mayor decisión.
Fernández de la Vega señaló asimismo que, pese a los avances de los últimos años, es necesario seguir haciendo frente a uno de los grandes retos del siglo XXI ante los que cree que hay que mantener la tensión y permanecer vigilantes.
El SIDA, reflejo de la desigualdad
Aunque el problema afecta a todos, precisó que su efecto sobre la población de los diversos países y regiones no es el mismo porque a muchos de ellos los separa "la enorme distancia del desarrollo". "Nos encontramos ante una brecha del riesgo a escala global que se acentúa en los colectivos más vulnerables por la acumulación de desigualdades", recalcó antes de poner algún ejemplo.
Entre ellos, que en los países del África subsahariana sólo vive una décima parte de la población mundial y, sin embargo, allí se concentra el 64% de los adultos con Sida, el 85% de los niños con esta enfermedad y el 75% de los fallecimientos. Esos datos llevaron a la vicepresidenta a destacar que donde quiera que se dirija la mirada, se encontrará una estrecha correlación entre VIH y desigualdad, tanto social, como económica o de género.
"El Sida no es sólo un problema de salud, sino también de desarrollo, de justicia social, de equidad", aseveró Fernández de la Vega, quien hizo un llamamiento a los asistentes a la Conferencia para unir todas las fuerzas y lograr que los tratamientos que ya están salvando muchas vidas lleguen a todos los afectados por esta enfermedad. A su juicio, hay una coincidencia general en que la vida humana no tiene precio, y el reto de todos los gobiernos del mundo es conseguir que esto sea una realidad en todos y cada uno de los rincones del planeta.