El surrealismo invadió ayer la matinal de la plaza de los Fueros. En pleno festival de herri kirolak, cuando cuatro deportistas se disponían a comenzar el campeonato de Álava de corte con azada, el 'speaker' informó para sorpresa del numeroso público congregado que, en esos mismos instantes, miembros de la Policía Municipal estaban procediendo a multar los automóviles que la organización y los participantes tenían aparcados en el céntrico frontón vitoriano colindante.
Un malestar generalizado invadió los ánimos de los aficionados que, acto seguido, dedicaron una pitada ensordecedora a los agentes. Esta circunstancia no varió un ápice la actitud de la pareja de policías -alentados según testigos presenciales por un superior situado entre el público-, que siguieron con su afán sancionador.
«Parece mentira que ocurra esto con un deporte de la tierra que sólo unos pocos se esfuerzan en mantener», denunciaba uno de los asistentes. En paralelo, el público entonaba el 'fuera, fuera' con todas las miradas dirigiéndose donde los coches estaban estacionados.
Los ánimos se encresparon hasta el punto de que parte del público se levantó de sus asientos acercándose incluso hasta la zona de cancha del frontón donde se estaban produciendo los hechos. En vista de que la tensión se iba adueñando del ambiente y para evitar que la protesta fuese a mayores, la pareja de agentes optó por abandonar la plaza de Los Fueros. El festival, por su parte, siguió con el guión previsto.
Cesión municipal
Su marcha dejó un reguero en forma de tres multas sobre otros tantos parabrisas que rezaba un parco «vehículo estacionado en zona peatonal obstaculiza. Ausencia del conductor», acompañada del número de agente. Un argumento «insólito» e «incomprensible» para los asistentes si se tiene en cuenta que los sacos, troncos, azadas, piedras, hachas y el resto del pesado material que cada día se depositan sobre la parte principal de la plaza necesitan ser transportados sobre el terreno a mano y con ayuda de numerosos participantes en las pruebas.
Además, argumentan desde la organización, los vehículos son necesarios para proceder a la «rápida» retirada de todos los elementos para dejar la plaza libre. Por ello, la situación vivida ayer en el recinto pelotazale de los Fueros toma tintes kafkianos. Sobre todo al comprobar que es el propio Ayuntamiento de Vitoria el que cede a la Federación Alavesa de Herri Kirolak en el uso de la plaza de Los Fueros para la realización de los festivales de deporte rural que tienen lugar todas las mañanas, a partir del mediodía.
Una vez finalizada la exhibición, un portavoz de la organización mostró su malestar por «las formas y el modo en que ha acontecido todo». «Nunca había pasado una cosas así. Es el propio Ayuntamiento el que nos da permiso para realizar la actividad y en ningún momento nos ha dicho que no podemos estacionar los vehículos en la vía pública. Esperamos que se resuelva y no vuelva a pasar», recalcó.