Empezaron siendo unos críos y aún mantienen el entusiasmo y la vocación expresiva. Describe Igor, el portavoz: «Nuestros conciertos intentan crear un ambiente, una cadencia, un ritmo para implicar a quienes los presencian e intentar envolverles. Para ello nos apoyamos en fases desgarradoras y tramos suaves, en un constante subir y bajar de emociones que, en ocasiones, cuando es posible, apoyamos en proyecciones, samplers y juegos de luces». Así, pero sin luces, es su debut instrumental con el que revelan apetitos macros y micros: «Aspiramos a continuar expresándonos a través del rock y a llegar a la mayor cantidad de gente posible. Pero a llegarles lo más adentro que podamos. Hasta las entrañas. Hasta el rincón más oscuro de su cerebro».
Igor recuerda que «nos juntamos los tres con unos 16 o 17 años. Eres un crío y no te contentas sólo con escuchar a tus bandas favoritas. Intentas tocar sus temas y, a partir, de ahí procuras hacer algo más. Lo típico». Ahora tienen 30 años y son Txus Cariñena (guitarra; ex Munipas Underground y Handicraft), Álvaro Hermida (batería, ex Radio Terror) e Igor Arruabarrena (bajo), «que siempre he sido fiel al clan, hasta el momento», avisa.
Pintas heavies
Los tres gastan pintas heavies acordes con sus gustos melómanos. «Partiendo de la base metalera de la que nacimos y sumando la inquietud por todo aquello que pudiera aportar algo más a la música, el abanico de bandas que nos han influido es muy grande. Son grupos clásicos de estilos que nos gustan: rock de los 70, kraut rock, rock progresivo, death, thrash, doom, punk rock, surf...».
Ya que enumera palos, inquirimos a Igor si Bort (bautizo sin significado elegido en su etapa juvenil, por cierto) es un grupo sludge, el nuevo metal progresivo, guitarrero, oscuro, lento y básicamente instrumental. «No nos consideramos como tal. De hecho, no nos metemos en ningún saco y lo cierto es que a la gente tampoco parece que se le haga fácil clasificarnos. En efecto, algo de sludge hay, y no nos importa que nos etiqueten de diversas maneras. Mientras no lo hagan de copiones, moñas o chapas, vamos bien. Nos consideramos un grupo de rock que pretende que su música llegue dentro de quien la escucha, por encima del estilo».
«Airosos»
Sus seguidores forman un espectro diverso y se pueden agarrar a muchos de los vaivenes de su repertorio. «Nos da la sensación de que es público variado», observa Igor. «Hemos salido airosos tocando con bandas muy dispares como Katatonia, Lagartija Nick, Entombed, In Extremo, Narco, Berri Txarrak y Rosendo, y con bandas más cercanas y también de diferentes estilos como RIP KC, Legen Beltza o Layo Ráser (sic). En todas esas ocasiones, al público le ha agradado nuestra propuesta. Esto nos hace pensar que nuestra música no se encasilla en un estilo y que la gente es más abierta hoy en día».
Su debut, 'Fluye y muere' (Goi), es un viaje guitarrero, retronuevo, con atractivo para fans veteranos y oídos novatos, para peña que le molan Loan, Screaming Trees, Moho, Black Sabbath... «Teniendo en cuenta que está grabado en directo, sin ponerle luego ningún parche ni retoque a cualquier posible error, y que lo hemos sacado adelante gracias al apoyo de la gente que nos rodea, el resultado y el sonido obtenidos son muy buenos. El CD intenta reflejar nuestro directo. Crudo, continuo y envolvente. Duro y, en cierto modo, psicodélico. Es una sucesión de temas que en cuanto te atrapan en la espiral, no te sueltan hasta la última nota». Ya.