El Ararteko está investigando el veto a las mujeres en la comida que anualmente celebra la Cofradía del Señor Sant Roque de Llodio el último domingo de agosto en el marco de las fiestas locales. El proceso se inició el pasado mes de julio, después de que un vecino presentara una queja ante el 'Ombudsman' vasco por la situación que sufren las féminas, que no pueden participar en la comida, que se celebra desde 1599, fecha de la fundación de la Cofradía.
La entidad cuenta entre sus miembros con representantes de todos los partidos politicos. Destaca entre ellos el lehendakari, Juan José Ibarretxe, el parlamentario popular, Carlos Urquijo o el ex juntero y ex concejal socialista Juan Antonio Larisgotia. También son miembros el secretario general de Eusko Trenbideak y alcalde de Llodio entre 1991 y 1997, Antonio Aiz, (PNV) y el también ex primer edil, encarcelado por colaboración con ETA en el sumario 18/98, Pablo Gorostiaga (Batasuna). En total, son 380 hombres que cada año se sientan a la mesa que se prepara en el pórtico de la iglesia para celebrar la comida anual.
Tras la presentación de la queja, Iñigo Lamarca se puso en contacto con el Ayuntamiento de Llodio, que incluye la comida en el programa de fiestas dentro del conocido como 'Día de la Cofradía'. El alcalde llodiano, Jon Karla Menoyo (PNV), explicó ayer que «hemos respondido que la Cofradía es una institución privada que se encuentra inmersa en un proceso de reflexión acerca de la incorporación de las mujeres».
La oficina del Ararteko deberá analizar ahora la información recogida, aunque fuentes de la institución señalaron que «el hecho de que la comida se incluya en el programa oficial de fiestas podría hacer que fuera considerado como un acto público», al igual que ocurre en los alardes de Irún y Hondarribia. En ese caso, el 'Ombudsman' podría emitir una recomendación que afectaría al Ayuntamiento de Llodio.
Menoyo se mostró ayer tranquilo ante esa posibilidad, porque «el próximo programa de fiestas lo haremos dentro de un año y para entonces la Cofradía habrá tomado ya una decisión. Nosotros no pretendemos interferir en ese proceso porque no es una competencia municipal». El alcalde de Llodio también aclaró que «la Cofradía no recibe subvenciones municipales para organizar la comida».
La Cofradía empezó a incorporar mujeres a sus actividades en 2001 en un intento por adecuarse a la realidad social. Ya entonces, su responsable, Juanjo Salazar, avanzó la posibilidad de que en el futuro pudieran participar en la comida, aunque explicó que «debería celebrarse en días distintos porque no cabemos todos en el pórtico».
Con la denuncia ante el Ararteko, el debate ha adquirido una dimensión pública más amplia, aunque las posiciones son diversas entre los vecinos. Una parte se aferra a la tradición de cuatro siglos mientras otros apuestan por una modernización del colectivo.