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Economía

LA AUTONOMÍA FISCAL VASCA, EN EL BANQUILLO

10.09.08 -

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E l Concierto Económico es el protagonista principal sobre el que asentar el autogobierno de Euskadi y el progreso de la sociedad vasca. Es evidente que la capacidad de sugerir del Concierto Económico es muy grande, pues se puede abordar desde múltiples facetas. La faceta histórica, tremendamente sugerente, nos llevaría a un recorrido de indudable atractivo intelectual. También podríamos hacer un recorrido de la historia reciente, llena de 'sucedidos' y avatares.
El Concierto Económico admite, asimismo, una aproximación jurídica y tributaria de indudable contenido. Como instrumento regulador de las relaciones financieras y tributarias entre ámbitos de potestad tributaria diferenciados, sin fronteras físicas que los delimiten y en un espacio económico único, plantea una respuesta técnicamente sugerente y atractiva desde la óptica del federalismo fiscal. Aquellas críticas del comienzo, cuando se presentaba al Concierto como un sistema anacrónico y anclado en el medievo, dan paso a la consideración del mismo como una referencia clara a valorar en la configuración del espacio fiscal europeo, que se enfrenta con problemas análogos de organización jurídica-tributaria.
Se podría valorar también el Concierto desde el punto de vista de los impactos económicos que ha supuesto su recuperación. Un instrumento que, indudablemente, está en la base del desarrollo económico del país, ya que permitió la gestión de los recursos públicos generados para volcarlos en el desarrollo, en circunstancias, además, tremendamente difíciles. Ahora bien, una visión excesivamente economista del Concierto como instrumento proveedor de recursos públicos no puede llevarnos en ningún caso a una percepción del mismo en términos de ventaja o privilegio.
El alcance y valor político del Concierto Económico como instrumento de autogobierno es otra de las visiones claras del mismo. Nos lleva a la sociedad y a las instituciones y nos abre el camino conceptual de entender el Concierto como un sistema al servicio del progreso de la sociedad vasca y del bienestar de sus ciudadanos. Un sistema al servicio de la evolución, del cambio y de la mejora. En definitiva, es un sistema de innovación social.
Una de las características sustantivas del Concierto Económico, como sistema de innovación social, es el reconocimiento explícito de la diversidad, al proyectar dos espacios tributarios, el foral y el denominado común, obligados a entenderse. Una relación de interdependencia que lleva a la cooperación y la coordinación. Este reconocimiento de la diversidad, lejos de ser explotado como una fuente de enriquecimiento e innovación, ha sido percibido, las más de las veces, como un privilegio o diferenciación intolerable, por parte de terceros, provocando actuaciones, a veces en el ámbito judicial, que sólo se entienden desde mentalidades cerradas y de espaldas a la evolución de la sociedad y las relaciones interinstitucionales.
El Concierto Económico no empieza y se acaba en la búsqueda de unas raíces profundamente fundidas en la historia de los vascos, sino que su futuro está en una sociedad abierta a un mundo globalizado, en el que las relaciones sociales y económicas trascienden del espacio territorial inmediato y se proyectan a nivel mundial. Es ahí donde se juega su potencial. Por eso, es fundamental conseguir el reconocimiento del sistema en el entorno de las instituciones europeas. No es de recibo que la consideración del sistema en este ámbito institucional todavía no se haya producido al nivel que le corresponde. La configuración de la Unión Europea, como un espacio de innovación con potencial para competir con otros en términos de desarrollo económico y social, pasa por el reconocimiento de la diversidad y del potencial de los espacios regionales, frente a la centralización de los poderes estatales. En ese contexto, el Concierto Económico debe jugar un papel fundamental, como un ejemplo en el que el valor de la diversidad se impone a la uniformidad.
Una diversidad que enriquece, frente a una uniformidad que empobrece. La suerte está echada.
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