A la baja. El precio de los pisos libres nuevos más baratos de Vitoria, los que se construyen en Salburua, está comenzando a descender para superar la crisis de venta. Un promotor ofrece un bloque de 36 casas -de 63 metros cuadrados- en un polígono ya cercano a Errekaleor, a un coste inferior al 15% de lo que se pagaba hace medio año en la zona. Pide 185.000 euros, lo que supone 2.963 por metro cuadrado, sólo 136 más que el tope fijado en enero por el Consistorio para las viviendas tasadas municipales que tengan ese tamaño.
La ordenanza de pisos tasados -a caballo entre los libres y los protegidos- establece el precio máximo de esta clase de viviendas a partir del módulo de la VPO fijado por el Gobierno vasco. El Ejecutivo autónomo ha potenciado ese valor de referencia para las viviendas más pequeñas, con el fin de aprovechar más la edificabilidad, por lo que al aplicar al mismo al coeficiente regulador de las tasadas municipales, resulta que se podrán vender a 2.800 euros el metro. Esta convergencia de precios ya ha provocado una controversia entre los constructores que edifican en Salburua y Zabalgana.
Mientras unos afirman que ese promotor «ha optado por perder dinero para lograr vender las casas» -a no ser que comprara en su momento el suelo muy barato-, otros estiman que «puede ser una fórmula para entrar en un mercado que está desatendido hace tiempo en Vitoria». Se refieren a una franja de compradores con una renta que, al mismo tiempo que les excluye de los sorteos de viviendas protegidas, les imposibilita acceder al mercado de vivienda libre. Están seguros, por ese motivo, que las 1.200 tasadas privadas recién autorizadas por el Ayuntamiento no tendrán problemas de venta.
Evitar el parón
Parte de los empresarios de la construcción partidarios de la medida aplicada en Salburua edifican sobre el suelo que saca a concurso el Ayuntamiento. Por ello, es evidente que cuando se muestran de acuerdo están pensando en las 2.462 tasadas que se ha reservado el Consistorio en el reciente aumento de edificabilidad en los nuevos barrios.
Los mismos medios admiten que la repentina aparición de viviendas de precio limitado en Vitoria, hasta ahora con poca presencia, puede retardar la venta de las libres. Pero al mismo tiempo creen que esa medida da garantías de que las urbanizaciones de Salburua y Zabalgana «se van a poder hacer».
Y es que coinciden con el Gabinete Lazcoz en que seguir con las urbanizaciones, aunque sea a un ritmo más ralentizado la mejor forma de mitigar los efectos de la crisis inmobiliaria. Se trata de evitar la imagen de obras paradas y casas nuevas vacías sin vender que ofrecía la ciudad a comienzos de los años ochenta.