En la imagen, Unai Fano y María Lizarraga, detenidos hoy en Francia. /AFP
Enlace de Batasuna con ETA
Unai Fano está considerado como un dirigente medio de Ekin desde el año 2001 en que se descubrió que era el responsable de esta organización, sucesora de KAS, en la comarca guipuzcoana de Leintz.
Su papel en la sombra creció durante la tregua y los meses previos debido a la función que, presuntamente, desempeñaba como correo entre ETA y su entorno político, según los servicios policiales.
Presentado por Otegi como militante de la formación ilegalizada y colaborador de la comisión negociadora creada por Batasuna para abordar la posible creación de una mesa de partidos vascos, pasó a ser un habitual de las ruedas de prensa de Batasuna.
Unai Fano se encontraba huido de la Justicia desde el pasado 4 de febrero, día en el que logró escaparse de una operación del Cuerpo Nacional de Policía en la que fueron detenidos Pernando Barrena y Patxi Urrutia, dirigentes de Batasuna, por su participación en un acto organizado por la izquierda abertzale para explicar el proceso de diálogo habido entre ETA y Batasuna con el Gobierno.
Candidata al Parlamento de Navarra
María Lizarraga Merino, de 24 años, fue candidata de la izquierda abertzale al Parlamento de Navarra en las elecciones autonómicas de mayo del pasado año, aunque la lista fue ilegalizada.
La ahora detenida, titulada en Trabajo Social, fue militante de Segi y tenía antecedentes policiales por diversos actos de violencia callejera y desórdenes públicos en los últimos tres años.
El 11 de marzo de 2005 fue detenida por agentes del Cuerpo nacional de Policía acusada de haber penetrado en la sede de una compañía inmobiliaria y lanzar tres bolsas de plástico que estallaron sin causar desperfectos. Fue acusada de formar parte de un grupo denominado Zuzen Ekintza Taldea que se encargaba de realizar acciones de apoyo a los presos y ataques contra empresas de trabajo tempora.
Dos años más tarde, en enero de 2007, fue detenida de nuevo en Pamplona en el curso de unos incidentes registrados durante una jornada de lucha convocada por Segi.
María Lizarraga y Unai Fano portaban numerosa documentación falsa y dos armas de fuego
Rubalcaba asegura que no hay indicios de que tengan relación con los tres últimos atentados de ETA
La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas
Un día después del
último asesinato de ETA, agentes de las Fuerzas de Seguridad francesas han detenido en un bosque del departamento de Loire a dos presuntos miembros de ETA, uno de los cuales ha sido identificado como Unai Fano, ex dirigente de Ekin, considerado por la policía como el enlace entre ETA y Batasuna durante la tregua. La segunda detenida es María Lizarraga, ex militante de Segi. Ambos estaban armados y portaban dos carnés falsos de la Guardia Civil, además de cinco juegos de documentación española falsificada, entre DNI y permisos de conducir cuando fueron sorprendidos por los agentes
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que, por el momento, no hay ningún indicio, ni evidencia, de que los dos presuntos etarras detenidos hoy en Francia y encuadrados en el aparato militar de ETA, tengan relación con los tres últimos atentados de ETA.
Rubalcaba ha asegurado que los dos detenidos, Unai Fano y María Lizarraga, son viejos conocidos de la Policía, con un amplio historial en la kale borroka, por lo que ha destacado la importancia que tiene la lucha contra la violencia callejera. Tras agradecer la colaboración de Francia en la lucha contra ETA, el ministro ha confirmado también que los tres coches-bomba utilizados por ETA en
Vitoria,
Ondarroa y
Santoña en los últimos días fueron
robados y preparados en suelo francés en un lapso de apenas 5 días.
Abundante material y documentación
Los dos presuntos etarras estaban alojados en una tienda de campaña colocada en una zona boscosa denominada Chorigneux, en la localidad de Trelins, cuando levantaron las sospechas de un vecino, que dio aviso a la Policía. Los agentes comprobaron al llegar al lugar que las matrículas de los dos coches que tenían, un Opel Zafira y Volkswagen Polo, estaban falsificadas. Esto hizo sospechar que se trataba de miembros de ETA por lo que fue movilizada la Policía Judicial de Lyon, para proceder al arresto.
En el momento de su detención portaban diverso material para el robo de coches, así como abundante documentación falsa, dos armas cortas - una pistola automática y un revólver- diversa munición y dinero en efectivo. Según ha informado el Ministerio, dentro de los coches la policía ha encontrado documentación pendiente de evaluar hasta tanto se realice el oportuno registro judicial.
Además, los artificieros han descubierto en un Opel Zafira, perteneciente a los detenidos, componentes de una bomba incendiaria sin ensamblar con los que, según sospechan los investigadores, los dos supuestos miembros de ETA planeaban incendiar este vehículo de acuerdo con el método habitual de la banda para borrar huellas. El dispositivo se componía de un tubo metálico con una pequeña cantidad de una mezcla explosiva en el interior, así como de un temporizador y un detonador en la guantera del coche.
Satisfacción en Francia y España
La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas. Con los dos detenidos, ya son sesenta y tres las personas
arrestadasen lo que va de año por su presunta pertenencia a ETA, veinticinco de ellas en Francia.
La ministra francesa del Interior, Michèle Alliot-Marie, ha felicitado a los distintos cuerpos de la Policía por el éxito de la operación al mismo tiempo que ha subrayado que es "una nueva ilustración del compromiso de las fuerzas del orden contra todas las formas de terrorismo".
El PSOE y el PP han agradecido a Francia su "buena colaboración" en la lucha contra ETA y han mostrado su satisfacción por las dos detenciones. En rueda de prensa en la Cámara Baja, los portavoces de ambos partidos, José Antonio Alonso y Soraya Sáenz de Santamaría, han coincidido en alabar la labor de las Fuerzas de Seguridad españolas y francesas y en dar las gracias a las autoridades del país vecino por su colaboración "desde hace tiempo" en la lucha contra el terrorismo.