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Vegara prevé una economía débil hasta mediados de 2009
El secretario de Estado de Economía, David Vegara, ha afirmado que la economía española tendrá un comportamiento "relativamente" débil hasta mediados del próximo año, para experimentar "cierta" recuperación a finales, una previsión, según él, que cuenta con un "razonable" margen de error.
Tras conocer los datos del tercer trimestre, Vegara ha reconocido que las cifras no son positivas por el retroceso que representan para el PIB y para el empleo, si bien ha destacado que la economía española está aguantando mejor el impacto de la crisis que la de otros países de su entorno.
El secretario de Estado ha reiterado que no es descartable que haya recesión este mismo año, al haber ya un trimestre negativo y observar que los países europeos, a los que España destina el 70% de sus exportaciones, no están teniendo un comportamiento expansivo.
En este sentido, ha asumido que el panorama es "complejo" y que las previsiones no son buenas, aunque ha subrayado que hay tres soportes para afrontar la crisis, como "el descenso acusado del precio del petróleo, el cambio en la dinámica de la política monetaria y la bajada de la inflación".
Sobre la recomendación del G-20 de adoptar medidas fiscales para reactivar la economía, Vegara ha subrayado que España dispone de un margen menor para llevarlas a cabo al haber inyectado ya 20.000 millones de euros a familias y empresas, el 2% del PIB.
La evolución del PIB muestra un perfil desacelerado, que se prolonga por sexto trimestre consecutivo, y apunta a la recesión
La desfavorable evolución del empleo afecta a la actual coyuntura del gasto de los hogares
La UE atenuó su crecimiento, del 1,7 al 0,8 %, por la común desaceleración de sus principales economías
La economía española se contrajo el 0,2% en el tercer trimestre del año, mientras que en tasa interanual creció el 0,9%, con una pérdida de 145.700 puestos de trabajo, consecuencia del avance del 0,1% de la demanda nacional -que contrasta con el 1,5% del periodo anterior-, y la aportación de 0,8 puntos del sector exterior, que aumenta 0,5 puntos, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La evolución del Producto Interior Bruto (PIB) en el tercer trimestre indica que la economía española "continua mostrando un perfil desacelerado, que se prolonga por sexto trimestre consecutivo", apunta el INE. Respecto al empleo, precisa que la pérdida de 145.700 puestos de trabajo supone un retroceso del empleo del 0,8% en un año, mientras que el coste laboral unitario se desaceleró cuatro décimas hasta el 3,6%, dos décimas por encima del deflactor del PIB.
Los factores que determinan la peor evolución de la demanda nacional del tercer trimestre son idénticos a los del segundo. Así, la inversión vuelve a contraerse (el 3,2%, tres puntos más que en el segundo) por la desfavorable evolución de la destinada a bienes de equipo (que cae por primera vez, el 0,6%, frente al avance del 2,2% del segundo) y, especialmente, de la destinada a edificación en viviendas (que se contrae el 6,4%, 4,1 puntos más), mientras que la destinada a otros productos aumenta el 3,5%, dos décimas menos.
Respecto a la inversión en construcción, el INE destaca que mientras que la residencial cae el 13,4%, la destinada a infraestructuras y edificios no residenciales crece el 1,2%. El gasto en consumo final de los hogares también modera paulatinamente su crecimiento, hasta el 0,1%, un punto menos, mientras que, por el contrario, el de las Administraciones Públicas se acelera un punto hasta el 5,9% por el "intenso" aumento de los consumos intermedios y de la remuneración de los asalariados.
El gasto de los hogares
El INE precisa que "uno de los determinantes esenciales en la actual coyuntura del gasto de los hogares" es la desfavorable evolución del empleo, que en el tercer trimestre ya presenta tasas negativas, lo que aminora la renta disponible de las familias. Analizando los componentes del gasto de los hogares, la evolución mas desfavorable corresponde al gasto en bienes duraderos como automóviles o electrodomésticos.
Respecto a la demanda exterior destaca la moderación en el avance de las exportaciones, que crecen sólo el 1,5% frente al 4,2% del segundo trimestre, y la contracción de las importaciones, del 1,1%, en consonancia con el débil ritmo de avance de la demanda nacional. Desde la óptica de la oferta, todas las ramas de actividad evolucionaron de forma más desfavorable que en el trimestre anterior.
Así, el valor añadido de la industria se contrajo, por tercer trimestre consecutivo (el 3,4%), mientras que las ramas energéticas moderan el crecimiento de su valor añadido bruto (desde el 4,4 hasta el 2,9%) y la construcción cae el 5%, frente al 2,1% del trimestre anterior. La actividad en las ramas de los servicios redujo seis décimas su crecimiento hasta el 3% y las ramas primarias lo hicieron del 1,9 al 0,6%, en línea con la evolución de la actividad agraria.
El PIB de la UE atenuó su crecimiento
Respecto al empleo, con la excepción de las ramas de los servicios, en las que la ocupación crece el 2,1%, el empleo se contrae en el resto de las actividades, mientras que la productividad del factor trabajo es del 1,7%, cuatro décimas superior a la del período precedente.
El PIB a precios corrientes aumentó el 4,3% en tasa interanual, ocho décimas menos, con lo que el crecimiento del deflactor implícito de la economía alcanza el 3,4%, una décima más. La remuneración de los asalariados creció el 4,5%, 1,4 puntos menos por la reducción del empleo y de la ligera desaceleración de la remuneración media por asalariado.
En el tercer trimestre el PIB de la Unión Europea (UE) atenuó su crecimiento, del 1,7 al 0,8 %, por la común desaceleración de sus principales economías, y mientras Holanda y Austria crecieron más que España, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia lo hicieron por debajo.