El Naturhouse se ha autorregalado un nuevo punto de esos inesperados, ante otro de los grandes de la Asobal. Después del éxito de la semana pasada en Pontevedra y de las dos últimas actuaciones, excelentes, ante Granollers y Ciudad Real, los riojanos recogieron ayer un punto mucho más merecido ante los manchegos, por ejemplo. No fue un empate habitual entre los de González, pues fueron ellos esta vez quienes salvaron los muebles en el último instante. Gracias a Stojanovic, que batió a Sierra desde los siete metros a cinco segundos del final. Fue el colofón de una jugada protestadísima por los vallisoletanos, que perdieron dos hombres por exclusión: Prieto y Tvedten. Se decidió así un choque que parecía encarrilado por los pucelanos en los últimos tres minutos de encuentro, y que estaba muy a favor de los riojanos en el ecuador del segundo tiempo: 26-22. Transcurrió, sin embargo, el duelo con alternativas y mucha intensidad (nueve exclusiones); el marcador también marchó con escasas diferencias, salvo momentos puntuales.
Los locales se están habituando a excelentes inicios de partido. Saltan concentrados a la pista y desde el primer minuto imprimen mucha intensidad a su juego. Con este arranque sorprendieron al Valladolid en los primeros instantes: 4-1, minuto 8. Con un Aginagalde de nuevo muy acertado, un 5-1 asfixiante y mucha fluidez en ataque, el Naturhouse se sentía mejor. Lo fue hasta que una exclusión de Oneto despertó a los de Pucela. Milosavjevic, sin embargo, falló desde los siete metros ante un inmenso Gurutz. Pero con superioridad numérica, los vallisoletanos inutilizaron las ofensivas riojanas. Con más brega defensiva, apareció en el choque Sierra, hasta entonces inédito. Tras varias igualadas (4-4, 5-5, 6-6), los de Pastor tomaron la iniciativa en el ecuador de este primer acto: 6-7.
Tras unos minutos a remolque (7-9, 8-10, 10-11), volvió a apretar el equipo franjivino, que igualó tras una espectacular jugada de Aguirrezabalaga. Dos goles firmados por los Guardiola, primero Gedeón y después Isaías, devolvieron la ventaja a los de Jota González: 13-12. Sin embargo, otra exclusión local, esta vez de Parra, sirvió para que los amarillos mandasen al descanso: 14-15, tras un buen gol de Tvedten desde el extremo. Muy aplaudido el noruego en la presentación, después sufrió los pitos como cualquier otro del equipo castellano.
Cinco goles de Tvedten
No tuvo mucha presencia en el juego el ex jugador del Naturhouse, aunque al final firmó cinco goles, cuatro de ellos desde los siete metros.Y eso que Aginagalde y Torrego despejaron dos de sus intentos. El meta catalán, que relevó en la segunda parte a Gurutz, fue protagonista en el despegue local. Tras unos primeros diez minutos con muchas alternativas (17-17, 19-18, 20-21), la exclusión de Eduard Fernández propició los mejores momentos riojanos. Stojanovic, Velasco, Belaustegi y Aguirrezabalaga establecieron un prometedor 24-21 en el electrónico, tras un 5-0 de parcial.
Entonces se turnaron los referentes ofensivos del equipo de Pastor. Prieto, extraordinario pivote; Entrerríos, Víctor Hugo y, sobre todo, un inspirado Perales, que terminó con seis goles, todos ellos de bella factura. Reaccionaron los vallisoletanos, muy animados por un centenar de ruidosos aficionados, y dejaron todo por decidir a poco más de cinco minutos para la conclusión: 28-28.
Una inoportuna exclusión de Gedeón sirvió para que Tvedten adelantase a los suyos desde los siete metros. Terminó la superioridad con 29-30 y Entrerríos amplió las distancias a dos minutos y medio: 29-31. Un golazo de Belaustegi y otro de Aguirrezabalaga repitieron la situación de igualdad. Con un minuto por jugar, el choque se decidió desde los siete metros. Tvedten marcó un dudoso penalti con 32 segundos por delante y Stojanovic también anotó el suyo casi sobre la bocina. Ambos fueron protestados y más que dudosos. Pero el 32-32 final hace justicia con los riojanos.