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Sociedad

28.12.08 -

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«Chillida es el mejor escultor de la historia, ¡más que Rodin!»
de un joven Sotoo con Chillida en los 80.
Cuando a Chillida le nombraron miembro honorario de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, debía preparar un texto para la ceremonia de recepción; para ello le enviaron los discursos de otros académicos. Así lo contaba él hace una década en una entrevista: «Me parecieron un rollo. Todo mi trabajo está fundado en una cantidad tremenda de interrogaciones, son las muchas preguntas que tengo yo dentro. Es decir, todo lo que me hace saber, lo que yo tengo que saber y no sé, eso es lo que mueve todo mi trabajo».
Fruto de esta reflexión, en su discurso del 20 de marzo de 1994 leyó un puñado de preguntas, poesía pura, como ésta: «Gracias al espacio existen límites en el Universo físico y yo puedo ser escultor. ¿Qué clase de espacio hace posibles los límites en el mundo del espíritu? (...) En una línea el mundo se une, con una línea el mundo se divide, dibujar es hermoso y tremendo. ¿Qué hay detrás de la mar y de mi mirarla?»
Al mencionar el nombre de Chillida a Sotoo, un rayo de luz ilumina su cara: «Chillida es el mejor escultor de la historia, ¡Más que Rodin! Bueno... a la par que Brancusi. ¿Quieres que te enseñe una foto mía con Chillida? La guardo como una joya. Él venía a Barcelona para una exposición, yo me enteré y pensé que debía acercarme, aunque no creí que fuera posible hablar con él. Me puse mis mejores galas para darle la mano. Me contentaba con eso, pero rompió mis esquemas. Yo no era nadie, un extranjero, y me atendió muy atentamente. ¡Mira la foto, mira sus ojos, su cara, me estaba escuchando, cien por cien, parece como si yo estuviera dándole algo muy importante! Éste era Chillida, aquí se demuestra por qué cualquier escultura suya tiene esa categoría, esa intensidad...».
Sotoo dice que ahora Chillida gusta en Japón y que eso le alegra. «En su discurso de ingreso en la academia, él todo el rato preguntaba. Así era, una persona que pasó toda su vida preguntando seriamente. Esto no tiene edad, es mi hermano, mi maestro. Si el humano no tiene preguntas, no tiene respuestas. Chillida es el ejemplo de lo que yo busco».
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