La sala Topaleku acoge estos días la exposición de la artista eibarresa Vanessa Ateca. Se trata de una muestra de pintura vanguardista de corte abstracto, en la que la joven pintora expone una veintena de sus últimos trabajos. Una colección, que como la misma autora reconoce, «esta fuertemente ligada a las últimas tendencias en decoración», De hecho, Vanessa trabaja directamente con decoradores, además de haber estudiado diseño de interiores y haberse dedicado al interiorismo en momentos puntuales de su trayectoria profesional. La pintora eibarresa afirma que dedica esta exposición, titulada 'Ilusiones', a «mi madre, Ofelia Secunza, que siempre me ha apoyado y me ha animado a seguir en el mundo de la pintura».
-Presentas una colección de cuadros abstractos. ¿Cuando empezó tu interés por la abstracción?
-Fue hace tres años y por influencia de mi padre, el también pintor de abstracto Carlos Torres. Me empapé de sus técnicas y descubrí otra forma de pintar con la que actualmente estoy muy a gusto. Me metí de lleno en el mundo de la abstracción y creo que voy a seguir por este camino.
-¿Desde cuando pintas?
-Desde pequeña me ha gustado la pintura. En los 90, recibía numerosos encargos como retratista a carboncillo. Veía como mis trabajos gustaban, y la gente me los encargaba. Quizás desde entonces pude comprobar que se puede vivir del arte, si tienes determinación y perseverancia. He colaborado en portadas de discos, he dibujado cómics y diferentes logotipos para diversas marcas y establecimientos.
-¿Cómo te decidiste a seguir por el camino de la pintura, con las dificultades que existen para abrirse un hueco?
-Aunque sea como afición, yo siempre tenía pensado pintar, porque era lo que me gustaba. Lo que pasa es que mi trabajo ha ido gustando, y ya desde hace algunos años gente de mi entorno me animaba a sacarlo a la calle, a exponerlo y darme a conocer. Entonces comencé a organizar exposiciones hace dos años, lo que conlleva a establecer contactos. También por el tipo de cuadros que hago actualmente, es importante establecer contactos con decoradores, que son luego los que te hacen encargos y te dan trabajo.
-Llevas tres años haciendo abstracto. ¿No echas de menos la pintura figurativa?
-No, la verdad es que estoy muy a gusto con el abstracto y muy orgullosa de los últimos trabajos. De vez en cuando, me da por pintar algo figurativo, pero ahora pongo todo mi esfuerzo en la pintura abstracta.
-La colección que presentas en el Topaleku, ¿cómo la definirías?
-Son cuadros abstractos, de tamaño grande, que creo que es como más se disfruta un trabajo de este tipo. A pesar de ser abstractos y grandes, resultan muy suaves, y también hay quién dice que muy femeninos. Utilizo mucho los negros, los grises y los blancos, y también meto metales en relieve. Otra de las características es que utilizó caligrafías en los cuadros, pequeños textos o frases que se me ocurren.
Pintura y decoración
-También has reconocido que se trata de cuadros que conviven muy de cerca con las tendencias de decoración actuales.
--Si, de hecho trabajo mucho para decoradores. Siempre me ha gustado mucho el mundo del interiorismo, y sigo de cerca las últimas tendencias. De hecho, aplico a mis cuadros los colores y las formas que se llevan en el interiorismo, dejando de lado todos aquellos que pasan de moda.
-Has expuesto en Cataluña y Cantabria, pero es la primera vez que tus trabajos ven la luz en tu ciudad natal, Eibar. ¿Tenías ganas?
-Sí, muchísimas. De hecho, la gente me conoce más por mi otro negocio en el estudio Titanium de Eibar, y muchos no sabían que también pinto.
-¿Te produce una sensación especial exponer en tu propia ciudad?
-Si. Es diferente hacerlo en otros lugares. Aquí soy más conocida. Pero me estoy llevando una grata sorpresa porque me doy cuenta de que está gustando mucho la exposición.