El sector inmobiliario navega en una marejada de crisis que, después de reventar el mercado de la vivienda, empieza a hacer mella en el comercial. En poco más de dos años, la temida desertización del centro de Vitoria comienza a tener tintes de realidad. El 14% de las 769 lonjas que se reparten por el cuadrilátero dorado de la capital alavesa -el que abarca las calles comprendidas entre la plaza de España y Manuel Iradier y entre San Antonio y La Paz- está vacío. Esto es, un total de 107 ó, contado de otra manera, una de cada siete, según el recuento a pie de calle efectuado por periodistas de EL CORREO. Y ello, sin tener en cuenta las galerías cubiertas -Dendaraba, el pasaje de Postas y Galerías Itaca-, donde se acumulan otros quince locales cerrados.
Esta cifra no es baladí, si se tiene en cuenta que a finales de 2006 las lonjas en desuso eran tan sólo sesenta. El dato, sin embargo, no sorprende al sector. La recesión, unas rentas «desorbitadas» y la cada vez mayor descentralización en favor de los centros comerciales, explican, según su versión, este dato. «El centro está vacío porque no hay quien monte nada. Está muerto y no hay negocio que funcione», resume José Luis Sainz, de la inmobiliaria Senda.
Los últimos cierres de negocios con cierta solera, como Kolkay, acreditan esta misma tendencia, que los propios minoristas juzgan «preocupante». Sobre todo, en arterias como San Antonio, Florida o Manuel Iradier, donde el fenómeno es más acusado. En estas calles, de hecho, uno de cada cuatro locales tiene colgados en sus escaparates carteles de 'se alquila' o 'se vende'.
Por ello, cada vez es más frecuente que inquilinos y propietarios empiecen a renegociar las rentas. «Ahora mismo, más vale uno que dure que otro que pague más», sostiene Eduardo Cervera, de Fincasa. De ahí que, el alquiler de lonjas en estas calles haya caído hasta un 40% en estos últimos meses. Para muestra, un botón. O, en este caso, «un local muy próximo a la calle Dato, por el que antes pedían 3.000 euros y que ahora se puede alquilar por 1.500 al mes», ponen como ejemplo en otra inmobiliaria.
Las franquicias
Es, a fin de cuentas, la única salida para que en épocas como ésta, «en las que nadie se atreve a invertir, estos locales encuentren inquilino», expone Jerónimo Sánchez, de Fincas Izarra. Ahora bien, el regateo no siempre funciona. Depende de zonas y de locales.
En la conocida como 'milla de oro' de Vitoria -calles Dato, General Álava, el primer tramo de Postas y las plazas de España y de la Virgen Blanca- los alquileres se siguen manteniendo en torno a los «5.000 ó 6.000 euros mensuales. El que quiere centro ya sabe que lo tiene que pagar. Eso no es negociable».
De ahí, la invasión por parte de las franquicias y de los grandes grupos textiles. «Buscan estar en los mejores sitios de cualquier ciudad. En Vitoria son los únicos que, a día de hoy, se pueden permitir pagar semejantes cantidades. Pero es que, si fallaran ellos, la situación sería de 'apaga y vámonos'», apunta el experto Jaime Rubias.
Hay inmobiliarias, como Senda, que en los «últimos seis o siete meses» no han recibido ni una sola solicitud de información sobre lonjas o locales comerciales. Y otras que cerraron los últimos alquileres a cantidades comprendidas «entre los 20 y los 25 euros euros por metro cuadrado», una cantidad «impensable» en tiempos de bonanza económica.