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TAU Cerámica

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La escuadra vitoriana rompe la ventaja de campo barcelonista a golpe de triple ante un rival sin patrón colectivo

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Como quien dice, esto acaba de empezar. No es, ni mucho menos, la hora de descorchar el cava o lanzar las campanas a la estratosfera. El camino sigue siendo espinoso y lleno de baches. Y, sin embargo, ¡qué panorama de expectativas se le ha abierto al Baskonia en la serie de la Euroliga contra el Barcelona! A las primeras de cambio y sin previo aviso, el conjunto de Dusko Ivanovic puso ayer patas arriba la serie con un golpe de timón que devuelve la inercia ganadora a su propia orilla. En la primera cita, logró romper el 'factor cancha' para incrustar una carga de profundidad en la línea de flotación de un Barça que volvió a caer en la red vitoriana. Para los 'culés', el tropiezo constante con la piedra baskonista es digna de tenderse en diván y pedir diagnóstico al psicoanalista. Ayer, volvieron a darse el batacazo, tal y como sucedió en los tres encuentros disputados esta temporada entre ambos equipos o en el 'play off' de la temporada pasada que colocó el título liguero a los pies de la Virgen Blanca.
Dominador
El Baskonia se sintió dueño y señor del encuentro durante una primera parte esplendorosa en que sometió a su oponente a un bombardeo triplista demoledor, un arma que, al fin y a la postre, le daría el encuentro. Su gran tino desde la lejanía le permitió dar el primer acelerón hasta el descanso y también fue el filo para cortar las ráfagas de un Barça que ayer no encontró antídoto. Ni el 'Navarrosistema' ni la hipotética superioridad física de sus torres interiores.
Si alguien dudaba de que la bestia ha vuelto, he aquí la prueba. Ante un Palau abarrotado, el TAU desarboló al Barça por intensidad, saber estar y puntería. Pura contundencia y acierto desde más allá de la línea de 6,25, pero también un claro sentido del juego y de la circulación de balón para encontrar el tiro certero. Del gran trabajo en el cierre del rebote defensivo nació el vendaval baskonista. Con el triple que acertó Prigioni para colocar el 6-14, el plantel de Ivanovic se vistió de francotirador. Alcanzó una primera renta de 13 puntos (11-24, minuto 8).
Fue el primer aviso para un Barça que hubo de sentar a un anodino Juan Carlos Navarro para que Basile tratara de reconducir el asunto. El esfuerzo del italiano apenas les valió a los locales para recuperar el resuello al final del primer cuarto (18-24). Pero el Baskonia ya había plantado la semilla de la rebelión en los cuartos de la Euroliga. Su segunda oleada le permitió dar un nuevo estirón en el marcador con un 22-38 en el minuto 13 que sabía a gloria.
Pero en el Palau Blaugrana y ante una plantilla inabarcable como la que dirige Xavi Pascual, los partidos se alargan hasta el último borde del infinito. Sin embargo, a cada acometida 'culé' el Baskonia siempre supo contestar con un directo donde más duele. Sufrió su victoria como pocas. Miró desde lo alto a su oponente con un 42-59 en el minuto 25 para después juguetear con el precipicio al encajar un parcial en contra de 11-0 (53-59, minuto 28) que hizo soñar al Barça. Roger Grimau tuvo que exprimir su orgullo de obrero en una peonada de sueldos millonarios para defender el 'factor cancha' blaugrana mientras Juan Carlos Navarro ponía con cuentagotas esas dosis de magia que no hace tanto gastaba sin miramientos. Suyo fue el triple que cerró el tercer cuarto con un 58-67 no del todo tranquilizador para las huestes baskonistas.
Prigioni, oportuno
Al fin y al cabo, la última acometida local estaba por llegar en el último cuarto. Por fortuna, el Baskonia supo administrar sus rentas con la sabiduría de la hormiga. De nuevo a las órdenes de Roger Grimau y con Ersan Ilyasova como último recurso, el Barcelona trató de discutir la lógica de un partido que en ningún momento tuvo en su mano. El anfitrión se acercó hasta los cinco puntos (72-77). Era un auténtico 'ahora o nunca' para los de Xavi Pascual. Tuvo que llegar Pablo Prigioni con un triple frontal desde la Rambla para silenciar el Palau que puso un 72-80, sentencia final para el primer capítulo de una serie que ahora domina el Baskonia.
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