Su negativa es rotunda. El proyecto de construir una plaza de toros multifuncional en Anduva, aun en fase incipiente, se ha encontrado con la oposición de los residentes del barrio. Rechazan el proyecto por contravenir acuerdos previos alcanzados con el Ayuntamiento de la ciudad que, defienden, se comprometió con los vecinos a no levantar en la zona, destinada a equipamientos públicas, ningún tipo de edificio. La asociación ha decidido en asamblea oponerse al proyecto. Han recurrido a la institución del Procurador del Común y anuncia su intención de defender su postura agotando todas las vías legales posibles.
«El Plan General de 2005 establecía que la zona sólo podría tener un uso para equipamientos públicos. Nosotros entendemos que también lo son aquellos que se habilitan a nivel, sin tener que optar por ningún volumen edificable para que se puedan contemplar las márgenes del río», defendió ayer Pablo Sevilla, presidente del colectivo vecinal.
Los vecinos ya denunciaron por este motivo ante el Procurador del Común la intención del Ayuntamiento de levantar en esa parcela -ubicada junto a los frontones, donde se emplazó el viejo coso durante años-, el nuevo centro de salud Miranda Oeste. El Consistorio puso ese solar a disposición de Sanidad de Castilla y León (Sacyl) para la construcción del ambulatorio como alternativa a una reforma de las instalaciones de Condado de Treviño. La idea era levantar el nuevo inmueble sin alterar el funcionamiento del actual.
«Nos opusimos también en el consejo de salud. Nos apoyaron los médicos y de hecho, hubo que dotar de otro espacio para el nuevo centro» -finalmente la Junta se decidió por una parcela próxima al nuevo Miranda Este-. «Teniendo en cuenta que tenemos muy poco espacio de ribera, tratar de hacer ahora un espacio edificable y, encima, dándole también un uso comercial, creemos que es una especulación», puntualiza Sevilla.
El nuevo recinto, que tendría un aforo para entre 8.000 y 10.000 espectadores, sería cubierto, dispondría de una pequeña galería de tiendas; zona en la que también tendrían cabida algunas asociaciones con una sede propia, como es el caso de la Cofradía de San Juan del Monte. Por sus dimensiones, el proyecto obligaría al derribo de los frontones, que se sustituirían por dotaciones deportivas similares en otro lugar próximo.
Una «idea»
La iniciativa, propuesta por el empresario taurino Victoriano del Río, promotor del coso Ribera del Duero, en Aranda, se ha tratado desde el Ayuntamiento como una «idea». Es más, el responsable de Obras, Gustavo Modino, se refirió ayer a ella como «un proyecto embrionario» pendiente aún de una sucesión de reuniones entre el alcalde Fernando Campo y el citado empresario. A ambos les puso en contacto el presidente de la Cofradía, Pablo Vergara. Pero la negociación apenas ha dado avances significativos.
«Nosotros entendemos que si el proyecto puede ser bueno para la ciudad, no nos opondremos a él. Pero en otro sitio, no aquí», inciden desde la Asociación de Vecinos de Anduva.
El Ayuntamiento ha defendido, de hecho, que una dotación de estas características en el centro de la ciudad tendría «muchas ventajas» ya que el carácter multifuncional que se quiere conferir al recinto y el hecho de idearse con una cubierta de carácter retráctil permitiría un uso, fuera de la temporada taurina, para la realización de conciertos y otro tipo de espectáculos. Sería, de hecho, la instalación de la ciudad con mayor aforo.
«En el caso de que se materialice el proyecto en Anduva, defenderemos nuestras ideas con todas las de la ley. No descartamos en ningún momento recurrir a la vía judicial. Eso también se ha valorado». Y es que el malestar de los vecinos de Anduva, y particularmente de su asociación con el Ayuntamiento, va más allá. Hacen referencia a «un trato diferencial» porque «si bien está soportando los gastos corrientes de otras asociaciones de vecinos y a nosotros ni siquiera nos aceptan las justificaciones de gastos. Una denuncia que ya hemos hecho en el consejo de barrios».
Acuerdo con Romanillos
La asociación confía en que finalmente «no se materialice» el proyecto. Sevilla, que fuera candidato a la Alcaldía de la ciudad con Tierra Comunera, asegura, en este sentido, que «sabemos que el promotor está teniendo problemas en Aranda, pero también porque deberían estudiarse otros emplazamientos». Pero quieren cerrar la puerta a cualquier opción que contemple edificar con cierta altura en la zona.
Sevilla recuerda, en este sentido, que cuando se utilizaba la anterior plaza de toros, con carácter portátil, se estableció un pacto con el anterior alcalde Julián Simón Romanillos. «Se debe mantener ese compromiso. En su día se aceptó que la plaza se instalaba allí porque la tuvieron que quitar de la Huerta de Valderrama. Se vieron forzados y nos pidieron que no nos opusiéramos en aquel momento porque la plaza se iba a retirar».
Cuando se formalizó el acuerdo de compraventa de la plaza para su desmonte «por un millón de las antiguas pesetas cuando había costado 30», recuerda Sevilla, la Asociación planteó por escrito que el anillo de hormigón no se retirase si servía como base para «hacer alguna pista de patinaje o un circuito para bicicletas o unas pistas de futbito. Siempre algo a ras de suelo y sin volumen edificable».
Pero la modificación al Plan General de 2005 parece no tener en cuenta esta circunstancia, como quedó evidenciado cuando el Ayuntamiento propuso esa misma parcela para construir el nuevo ambulatorio. «Si el Plan General no recoge esa particularidad, estaría permitido tener allí esa dotación siempre y cuando tuviese la condición de ser un equipamiento público», precisó el responsable de Obras.