Un único color y más plazas disponibles para estacionar en rotación. La Ordenanza Reguladora de Aparcamiento (ORA) afrontará en poco más de dos meses su primera transformación significativa desde que entrara oficialmente en servicio, en noviembre de 2005. El Ayuntamiento ha elaborado un informe que prevé anular las tramas en verde de las calles. La ciudad pasará a tener únicamente zona azul.
Los residentes podrán seguir estacionando en los sectores afectados por proximidad a su vivienda si abonan, como sucede hoy, la tarjeta especial. Las zonas se ampliarán para ellos. Pero también se terminará con la exclusividad. ¿El objetivo? Acabar con la decena de estacionamientos libres que se aprecian hoy, fundamentalmente durante el horario comercial, en una zona verde restrictiva.
El modelo actual de la ORA se entiende, por tanto, agotado. Y se opta por emular a otras ciudades del entorno, que se han inclinado por fórmulas similares para sacar el máximo partido a sus áreas de pago. De esta manera, tal y como aseguró el pasado miércoles el alcalde Fernando Campo, se renuncia a una idea barajada meses atrás: expandir a áreas hoy libres la zona azul.
En su lugar se absorberían para el mismo fin los 327 espacios hoy limitados como zona verde. Se reparten entre las calles San Agustín, Alfonso VI, Ramón y Cajal, Juan Ramón Jiménez, El Cid, Concepción Arenal o Los Almacenes. «La idea es que todas esas zonas dejen de estar libres, como sucede hoy, durante el día y la tarde, cuando los comercios están abiertos. Cuando salga adelante el cambio, cualquier ciudadano que disponga del correspondiente ticket podrá aparcar ahí durante el tiempo que haya pagado y los vecinos también podrán seguir haciéndolo en sus zonas, con la ventaja de que van a tener más espacios, porque se ampliarían».
Manuel Setién, responsable del área de Seguridad Ciudadana, tiene claro que se trata de un cambio obligado «y necesario» para optimizar más la zona azul de la ciudad. «Será más sencillo para todo el mundo y, además, no va a suponer un coste significativo para el Ayuntamiento».
Este, sustancialmente, derivará de la colocación de un mayor número de máquinas expendedoras. Actualmente hay 34 repartidas entre las calles La Estación, Arenal, Alfonso VI, Comuneros de Castilla, Juan Ramón Jiménez, Ramón y Cajal, San Agustín, plaza de Abastos, Francisco Cantera, Vitoria, Carlos III y Ronda del Ferrocarril. Con la modificación que se pretende sería necesario instalar al menos diez máquinas más, lo que supondrá una inversión de alrededor de 75.000 euros.
Medida consensuada
Al informe de la Concejalía de Seguridad Ciudadana se le dará entrada por registro para ponerlo en común con todos los grupos políticos. Pudiera salir adelante mediante sólo con un Decreto de Alcaldía, pero «pretendemos buscar el mayor consenso posible porque considero que no es sólo una medida buena para los ciudadanos, sino que también lo será para el Ayuntamiento».
Porque el estudio viene a demostrar que apoyándose en la formulación de una zona azul unificada, la rentabilidad es superior al alcanzarse un promedio de ocupación diaria que se sitúa en el 30%, según precisa Setién. «Pero además, la inversión que va a realizar el Ayuntamiento con las nuevas máquinas, al final queda compensada, se amortiza en unos años con los beneficios» que se obtienen del acuerdo de cesión con la empresa encargada de explotar la ORA, Estacionamientos y Servicios SA (Eysa).
La redistribución del servicio obligará a realizar un cambio en el convenio actual. Pero no va a ser el primero. El Ayuntamiento ya ha contactado con la empresa para plantearle una opción de gestión con la que se pretende posibilitar el cobro de la totalidad de las multas que se expiden a diario por rebasar el tiempo de estacionamiento que el propietario del vehículo ha pagado. Hoy hay un trabajador de Eysa que dedica dos horas diarias a la gestión de las multas. Pero el volumen es tal que no da abasto. Y eso repercute también en el nivel de ingresos por este concepto.
En un año en el ha entrado en funcionamiento el multacar, en el que los policías locales patrullarán con PDA para tramitar con rapidez las sanciones y en el que hay acuerdos ya suscritos (o en ciernes) con Correos y Hacienda para garantizar la entrega rápida del requerimiento de pago o formalizar el cobro por vía ejecutiva, el Ayuntamiento no parece estar dispuesto a dejar que los infractores de la ORA queden eximidos de abonar las multas por un nivel de operatividad limitado.
Los datos referentes al último año son, en este sentido, reveladores. Tal y como recogió EL CORREO el pasado febrero, los operarios de la ORA tramitaron a lo largo de 2008 una media de 1.700 denuncias al mes, lo que significa un 13% más que las que se pusieron durante 2007 (entonces la media se movía en torno a las 1.500). Conclusión: 20.400 multas en apenas un año.
«Tal y como está ahora, no se da abasto. No pueden, se les acumulan», sostiene el responsable de Seguridad Ciudadana. Esa es la razón por la que se ha solicitado a la empresa adjudicataria la contratación de una persona a tiempo completo, exclusivamente para gestionar multas. «Les hemos pedido que se trabaje cinco horas más; un total de siete. De este modo, la empresa se ha comprometido a tramitar todas las denuncias, todas», apostillan desde el Ayuntamiento.