El proyecto para que la plaza de la Virgen Blanca cuente con veladores cubiertos en invierno camina con paso firme. Los técnicos municipales Jesús Marcos y Eduardo Rojo ultiman un informe con los requisitos que deben cumplir este tipo de terrazas, que luego trasladarán a los dos gabinetes de arquitectura que los hosteleros de la zona han elegido para diseñar los nuevos espacios de ocio y relax. «El objetivo es que se puedan resolver las dudas técnicas que se tengan», reconoció el alcalde Patxi Lazcoz.
Se trata, en definitiva, de un nuevo paso en un proceso que alcanzó su punto más álgido cuando los dueños de los establecimientos presentaron el pasado mes de febrero al regidor socialista dos tipos de veladores. Como adelantó EL CORREO, ambos proyectos contemplaban instalaciones de madera y cristal, «modernas y armónicas con la estética» de la nueva plaza.
Pero, mientras se espera a que concluya el informe, el alcalde ya ha adelantado que las terrazas cubiertas se deberán montar y desmontar al menos una vez al año. Se refiere, en concreto, a la posibilidad de que se puedan retirar en verano y permitir que la Virgen Blanca quede expedita para el día del Chupinazo. «La condición es que las estructuras que se escojan se puedan montar y desmontar. Deben buscar un sistema que no sea complicado. Y habrá que decidir cuántos meses deben estar montadas y cuánto, no», señaló.
La propuesta de los hosteleros es instalar tres veladores cerca de las entradas a las calles Herrería, Zapatería y Correría -los de El Mentirón, el Dublín y el Virgen Blanca- y otros dos justo enfrente, los de La Ferretería y el 97. Aún queda por buscar una solución a establecimientos como el Victoria, el Deportivo Alavés o el Baztertxo, que no cuentan con mucho espacio.
Financiación
Un capítulo que aún no se ha resuelto es el de la financiación. Los dueños de las cafeterías no están dispuestos a asumir en solitario una inversión que puede llegar hasta los 100.000 euros por establecimiento. El Consistorio ayudará, según Lazcoz, con una bonificación de hasta el 75% del coste de ocupación de la vía pública. Además, recordó el regidor, la Caja Vital ha abierto una línea de crédito.
Lazcoz espera que todos estos escollos se puedan solventar antes del próximo invierno. Para entonces, los hosteleros habrán tenido que elaborar un programa de actividades. «Debe dar un valor añadido a la ciudad», recalcó.