Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más deporte

ANÁLISIS

04.07.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
¡Hagan juego!
Las cuestiones que en estos últimos días -época pretour prodiga en porras, apuestas y demás tradiciones- toca responder más veces son las referentes a las posibilidades reales de rendimiento de Lance Amstrong. El mito tejano que, al mejor estilo Jordan, dice querer reverdecer laureles, afirma contundente que quisiera ganar el Tour por octava vez. Hagamos un repaso de los acontecimientos que pueden darnos alguna pista sobre tan compleja cuestión. Amstrong ha terminado el Giro en progresión ascendente -un fenómeno fisiológico extrañamente reciente-, al que llegó tras una caída y el consiguiente parón, en un estado físico inferior al óptimo. Las sensaciones que transmitió en la carrera fueron, en mi humilde opinión, destacables pero no cercanas a sus performances ofrecidas en las últimas Dauphiné Libéré que disputó. Además, en las cronos, no dio la impresión de estar al nivel del superespecialista que era, sino un escalón por debajo. El hecho de que ganase un criterium celebrado en USA hace dos semanas ante sus propios compañeros es una mera anécdota habida cuenta del nivel deportivo de sus rivales.
Todas estas conjeturas las avala el propio Amstrong esta semana pasada cuando afirma que los últimos test realizados están por debajo de las prestaciones de los dos últimos Tours en los que venció y se asemejan al Tour que venció ante Ullrich, el cuarto de los siete. Entendamos asimismo que tomando como referencia el Alpe d'Huez, y a la espera de lo que pudiera hacer el único que no acredita medidas tan directas, Contador, todos sus rivales subieron el año pasado el Alpe d'Huez entre 2 y 4 minutos más lento de lo que él lo hizo en varias ocasiones. En el caso del madrileño, que el año pasado no participó, desarrolló en el año 2007, junto al expulsado Rasmussen, valores cercanos a 2.000 metros verticales por hora de ascensión, una de las velocidades de subida registradas más altas conocidas hasta el momento en grandes colosos, junto a las del malogrado Pantani y el propio Amstrong.
Por tanto, si asumimos que Contador, por edad y potencial deportivo, iguale sus propios registros, dependerá del propio rendimiento de Armstrong el estar junto a su joven compañero o persiguiéndole. Dicho de otro modo, es previsible que Lance esté adelante en la clasificación teniendo en cuenta que era muy superior a sus rivales -datos en mano- con lo que aunque no exhibiera su máximo rendimiento histórico, podría estar con ellos. Sin embargo, ha de ser la máquina que fue si quiere igualarle a Contador en la subida y, según la lógica, obtener rédito inicial en la crono individual. En este punto es donde la excedencia de tres años puede tener su trascendencia. En el supuesto de que Contador ganase a Lance en su terreno, ya todo estaría bastante más claro, dado que sería el indicador de que en la montaña estaría quizás con otros favoritos, pero no con el de Pinto.
En cualquier caso, ¡hagan juego señores!, el ciclismo es un deporte donde el doble mortal hacia atrás y sin red se cotiza al alza y jugar doble contra sencillo debiera ser obligatorio. Siempre podríamos preguntar a aquellos que dan al norteamericano de favoritísimo si consideran algún otro factor que un servidor no haya tenido el detalle de contemplar.
Hipoteca Smash: ven a Banesto y acaba con el suelo de tu hipoteca
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

buscador

Buscador de deportes
buscar
Vocento
SarenetRSS