Si Mahoma no va a la montaña que la montaña vaya a Mahoma. Esta es la máxima que ha movido al Ayuntamiento a descentralizar su oficina joven y extender sus tentáculos no sólo por los centros cívicos, sino también por los centros escolares de ESO, FP y Bachiller.
Los estudiantes a los que les dé pereza desplazarse hasta la plaza de España para asesorarse sobre programas de empleo, educación, voluntariado, intercambios, viajes, tiempo libre o trabajos en el extranjero tendrán en su propio colegio un punto de información. Una de las bazas de esta iniciativa es que esas minioficinas serán gestionadas por alumnos «corresponsales» elegidos por cada instituto y que por su labor durante el curso recibirán una compensación de 440 euros.
Así al menos rezan las bases de la convocatoria recién publicada en el boletín de la provincia. Los centros escolares interesados en contar con uno de estos puntos tendrán de plazo hasta el 18 de septiembre para solicitarlos. En el caso de que no encuentren voluntarios que se hagan cargo de llevar al día toda la comunicación, esta labor la realizará un monitor contratado por el Ayuntamiento.
Cada uno de estos rincones contará con un panel o tablón de anuncios con las noticias y convocatorias que más pueden interesar a los jóvenes actualizadas cada semana. Y es que estas minioficinas deberán atender a su público como mínimo dos horas semanales en fecha y horario fijo durante el curso 2009-2010.
Correa de transmisión
El servicio municipal de Juventud tiene previsto que cada uno de estos puntos esté gestionado por dos «jovenes corresponsales» que son los que deben estar en contacto con la oficina central y tener al día toda la información de actividades. Ellos son los que harán un proyecto de cómo gestionar el rincón y una memoria final.
Pero además, el Gabinete Lazcoz pretende que estos chavales sean también una pieza clave para saber más acerca de la juventud vitoriana y sus necesidades e inquietudes. Así, serán ellos quienes puedan transmitir a la Oficina Joven central qué es lo que demandan los escolares de su centro escolar o de su barrio.
La labor de los diferentes institutos en todo esto es la de difundir esta convocatoria entre el alumnado y avalar los proyectos que considera interesantes, al tiempo que deberán habilitar un espacio para este punto joven y ayudar a los «corresponsales» con su trabajo. Éstos serán los responsables últimos de cada proyecto de dinamización. No podrán hacerlo durante más de dos cursos seguidos.
La Oficina Joven (Plaza de españa, 1 Bajo, 945 16 13 18) asesorará a los estudiantes que deseen presentar su propio proyecto mediante la solicitud de una cita previa.