El 'boom' de la apertura de oficinas bancarias en Llodio comienza a mostrar los primeros signos de cansancio. En los últimos cuatro meses, dos entidades financieras han echado la persiana a un par de sucursales en el municipio: La Caixa cerró en febrero el local que poseía en la avenida Zumalakarregi desde 2005 y BBVA acaba de seguir sus pasos con otra clausura en la misma calle.
Caja Vital ha optado por medidas menos drásticas. La oficina que posee en el barrio de Areta abre desde hace dos años sólo durante tres horas diarias y el mismo personal atiende, a lo largo de su jornada laboral, la sucursal de esta entidad en Okondo. Sin embargo, en los años 2007 y 2008 el panorama se presentaba bien diferente, con un importante despliegue de cajas y bancos, sobre todo, por el centro de Llodio. El fenómeno provocó en aquel momento cierta preocupación entre los comerciantes que veían cómo las lonjas de la zona comenzaban a ocuparse con este tipo de negocios. De hecho, llegaron a presentar una sugerencia al avance del Plan General de Ordenación Urbana «porque acaban con la vida comercial y con la hostelería en las calles céntricas».
La proliferación de sucursales, que permanecen cerradas durante las tardes «y no contribuyen a animar el ambiente comercial en la calle», según los minoristas, también se ha percibido con preocupación desde el Ayuntamiento, que incluso se ha planteado la posibilidad de regular su apertura del mismo modo que ocurre con los bares. El nuevo Plan General de Ordenación Urbana es la herramienta más adecuada para afrontar este asunto, pero el documento está aún en fase de debate.
Caja Vital a la cabeza
La última oficina bancaria abierta en Llodio fue la de la Caja de Ahorros de Navarra, en octubre de 2008. Pocas semanas antes hicieron lo propio Caja Madrid en pleno centro de la avenida Zumalakarregi y en verano llegó Ipar Kutxa, a pocos metros. Caixa Catalunya se había sumado a la lista casi un año antes.
Pero no todas los bancos poseen igual presencia en el municipio. Caja Vital, por ejemplo, encabeza el 'ranking' con cuatro oficinas, mientras que BBVA y Caja Laboral cuentan con dos cada una. Los clientes de otras entidades financieras -un total de 13, como BBK, Banco Pastor, Banco Basconia, Caja de Ahorros de Navarra o Banesto- deben conformarse con una sola delegación. Todas ellas han elegido Llodio «por factores demográficos, su tejido industrial y la cercanía de empresas con un volumen de facturación importante» y la veintena que permanecen hoy abiertas permiten a la localidad atender a una media de 880 clientes -la media nacional es de 1.100- en cada sucursal.