Celedón volverá a realizar el tradicional paseíllo hacia la balconada de San Miguel el próximo 4 de agosto acompañado por una treintena de blusas voluntarios. Se consolida así una iniciativa que pese a su corta trayectoria -surgió hace dos años a propuesta de Gorka Ortiz de Urbina, que desde 2001 encarna al aldeano de Zalduondo- va camino de convertirse en tradición.
El Celedón de carne y hueso iniciará el recorrido desde el balcón de la calle Postas hasta la iglesia de San Miguel rodeado por voluntarios de diferentes cuadrillas y de la fanfarre Biotzatarrak. «Los dos años anteriores salió todo muy bien. Yo me siento más tranquilo y la gente parece respetarlo», explicó a este periódico el gran protagonista del Chupinazo.
Y es que hay un antes y un después en la historia de este popular paseíllo. Hasta 2007, Gorka Ortiz de Urbina recorría la plaza acompañado por agentes de la Policía Local. Sin embargo, en los últimos años, este trayecto se había convertido en una experiencia demasiado tortuosa. La multitud trataba de tocar y de agarrar a la persona que encarna a Celedón y a sus acompañantes sin ningún tipo de respeto. Gorka Ortiz de Urbina llegaba a la balconada maltrecho, sin fuelle y, en muchas ocasiones, con el paraguas destrozado y la ropa hecha jirones.
Altercados de 2005
En 2005, cinco de los nueve agentes que acompañaron a Celedón terminaron en urgencias como consecuencia de los empujones y puñetazos sufridos. Dos de los policías llegaron a ser rociados con gases lacrimógenos y otro fue golpeado con un palo.
Tras intentarlo un último año, en 2007 Gorka Ortiz de Urbina decidió plantear al alcalde, Patxi Lazcoz, la posibilidad de recorrer el paseíllo hasta San Miguel sin la compañía de la Policía Municipal y arropado por blusas voluntarios. La idea cuajó y hace ya tres años que el popular paseíllo de Celedón dejó de ser una batalla campal.
Tanto que el Chupinazo de 2007, cuando se conmemoraba el cincuenta aniversario del aldeano de Zalduondo, la situación dio un giro radical. Los blusas aceptaron acompañar a Ortiz de Urbina y todo fue como la seda. De «excepcional» lo calificaron los grupos políticos después de que el recorrido se saldara sin un solo incidente.
El año pasado la experiencia fue igual de positiva, así que las cuadrillas han decidido volver a coger el guante el próximo Chupinazo. El esquema será el mismo que en las dos ediciones precedentes, aunque el propio Gorka Ortiz de Urbina ha solicitado una serie de mejoras al Ayuntamiento.
En concreto, Celedón ha pedido al alcalde que estudie la posibilidad de desmontar parte del mobiliario urbano que ocupa la calle Postas. El Ayuntamiento estudiará la viabilidad de esta propuesta y, de ser factible, procederá a desmontar un banco, el alumbrado de las farolas y los pivotes instalados para evitar que los coches accedan a la zona peatonal.