El Grupo Santander formalizó ayer la entrega de su filial venezolana al Gobierno del presidente Hugo Chávez, que hizo un primer pago de 450 millones de euros (630 millones de dólares) del total de 751 millones (1.050 millones de dólares) acordado en su día por la compra del Banco de Venezuela.
El traspaso del Banco de Venezuela permitirá al Gobierno de Chávez convertirse en el líder del sistema financiero nacional, con un control de la banca estatal de casi el 17% de los créditos y de más del 21% de los depósitos totales. Sólo el Banco de Venezuela controla el 10% de los depósitos totales de 3,2 millones de clientes a través de una red de 269 sucursales.
«Ha sido una muy buena negociación para ambas partes», dijo el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, quien en el acto de transferencia que contó con la presencia del presidente del Santander, Emilio Botín, manifestó que «no es cualquier cosa la adquisición de un banco de las dimensiones y calidad de gestión que ha caracterizado al Banco de Venezuela».
Próximos pagos
El ministro destacó que se había realizado un pago por 630 millones de dólares y suscrito dos pagarés más por 210 millones de dólares (150 millones de euros) cada uno «que se pagarán cumplidamente» los próximos 3 de octubre y 30 de diciembre.
Rodríguez remarcó que el proceso de negociación para la compraventa que llegó a «un acuerdo amigable» constituye un excelente negocio para ambas partes. «Sólo son buenos los negocios cuando lo son para ambas partes», subrayó, y garantizó a los más de 6.000 empleados del Banco de Venezuela que gozarán del cumplimiento por parte del Estado de los acuerdos alcanzados con la administración española, e incluso intentarán mejorarlos «en una política que buscará mantener y aumentar «la excelencia y la clientela», añadió Rodríguez.
Como parte del acuerdo de compraventa, y en el marco de un control estatal de cambio, el Gobierno venezolano aprobó la entrega de divisas al Grupo Santander para que pudiera «repatriar dividendos» por 182,4 millones de dólares (130,4 millones de euros) el 27 de mayo pasado, y otros 122,3 millones de dólares (87,5 millones de euros) este mes de julio.
Además, se establece que el Estado venezolano podrá disponer durante dos años de la plataforma informática que posee la institución financiera en la actualidad, con opción a una prórroga de un año más.